Cavidades corporales, regiones y cuadrantes

Todas las cavidades corporales con su ubicación, función y órganos que alojan

Las cavidades corporales son espacios del cuerpo que protegen, separan y dan sostén a los órganos internos. Están limitadas por los huesos, músculos, ligamentos y otras estructuras separan las distintas cavidades corporales entre sí. Las siguientes son las principales cavidades corporales.


1. La cavidad craneana: está formada por los huesos del cráneo y contiene al cerebro. Está localizada en el interior de la caja craneana ósea, es la cavidad más superior de nuestro cuerpo y se continúa con la cavidad vertebral o raquídea.



2. Cavidad vertebral o también llamada cavidad raquídea: está formada por la superposición de los agujeros vertebrales.

    Se encarga de alojar nuestra importante médula espinal.



3. Cavidad torácica: es también conocida simplemente como caja torácica, su límite superior es el agujero torácico que da comunicación con el cuello y su límite inferior es el diafragma.

Se encarga de alojar los siguientes órganos:




4. Cavidad abdominal: se encuentra limitada en la parte de arriba por el diafragma y en la parte de abajo continúa sin un límite claro que la separe de la cavidad pelviana.

Se encarga de alojar los siguientes órganos:




5. Cavidad pélvica: se encuentra ubicada entre ambas concavidades de los huesos ilíacos.

Aloja los siguientes órganos:

• Vejiga

Órganos genitales internos

• Parte del intestino grueso (recto)


Más sobre las cavidades corporales incluyendo los cuadrantes y subdivisiones


Los huesos de la columna vertebral (espina dorsal) forman el conducto vertebral (conducto espinal), que contiene la médula espinal. La cavidad craneana y la vertebral se hallan recubiertas por tres capas de tejido protector denominadas meninges.



Las principales cavidades corporales del tronco son la cavidad torácica y la abdominopelviana. La cavidad torácica (relativa al tórax) está formada por las costillas, los músculos del tórax, el esternón y la porción torácica de la columna vertebral.

Dentro de la cavidad torácica se encuentra la cavidad pericárdica, un espacio lleno de líquido que rodea al corazón, y dos cavidades pleurales. Cada cavidad pleural rodea a un pulmón y contiene una pequeña cantidad de liquido.

Vista anatómica lateral y anterior de las cavidades corporales


La porción central de la cavidad torácica se denomina mediastino. Se encuentra entre los pulmones y se extiende desde el esternón hasta la columna vertebral y desde el cuello hasta el diafragma.

El mediastino contiene todos los órganos torácicos excepto a los propios pulmones, lo que incluye el corazón, el esófago, la tráquea, el timo y grandes vasos sanguíneos. El diafragma es un músculo con forma de cúpula que separa la cavidad torácica de la abdominopelviana.

La cavidad abdominopelviana o abdominopélvica se extiende desde el diafragma hasta la ingle y está rodeada por la pared abdominal y los huesos y músculos de la pelvis.

Como su nombre lo sugiere, la cavidad abdominopelviana o abdominpélvica está dividida en dos porciones, pese a que no hay ninguna pared que las separe.



Vista inferior de la cavidad torácica


La porción superior, la cavidad abdominal, contiene el estómago, el bazo, el hígado, la vesícula, el intestino delgado y la mayor parte del intestino grueso.

La porción inferior, la cavidad pelviana, contiene la vejiga, partes del intestino grueso y los órganos del sistema reproductor. Los órganos que se encuentran dentro de la cavidad torácica y la abdominopelviana se denominan vísceras.



Membranas de las cavidades torácica y abdominal


Una doble membrana serosa, delgada y suave, recubre las vísceras dentro de las cavidades torácica y abdominal y también delinea las paredes del tórax y del abdomen.

Esta membrana serosa está formada por una hoja prieta que reviste las paredes de las cavidades, una hoja visceral que recubre y se adhiere a las vísceras contenidas en éstas.

Entre ambas hojas hay un líquido seroso que disminuye el rozamiento, permitiendo que las vísceras se deslicen un poco durante los movimientos, por ejemplo cuando los pulmones se expanden y se desinflan durante la respiración.

Vista anterior de la cavidad torácica

Membranas y pleuras de la cavidad torácica




La membrana serosa de las cavidades pleurales se denomina pleura. La pleura visceral se adhiere a la superficie pulmonar, mientras que la porción anterior de la pleura parietal recubra la pared torácica y la superficie superior del diafragma.

Entre ambas hojas pleurales se encuentra la cavidad pleural, llena de una pequeña cantidad de líquido seroso. La membrana serosa de la cavidad pericárdica es el pericardio.

El pericardio visceral recubra la superficie cardíaca, mientras que el pericardio parietal tapiza la pared torácica. Entre ambos se encuentra la cavidad pericárdica. El peritoneo es la serosa de la cavidad abdominal.

El peritoneo visceral recubre las vísceras abdominales, mientras que el peritoneo parietal se adhiere a la pared abdominal, recubriendo la superficie inferior del diafragma.

Corte sagital de la cavidad torácica


Entre ambos se encuentra la cavidad peritoneal. La mayoría de los órganos abdominales se encuentran en la cavidad peritoneal. Algunos se localizan entre el peritoneo parietal y la pared abdominal posterior; a estos órganos se los denomina órganos retroperitoneales.

Algunos ejemplos son los riñones, las glándulas suprarrenales, el páncreas, el duodeno, el colon ascendente, el colon descendente y algunas porciones de la aorta abdominal y vena cava inferior.



Regiones y cuadrantes de la cavidad abdominopelviana


Los órganos ubicados en las cavidades corporales abdominal, torácica y pelviana


Para describir la localización de los numerosos órganos abdominales y pélvicos de manera más sencillas, los anatomistas y los médicos utilizan dos métodos para dividir la cavidad abdominopelviana en áreas más pequeñas.

Regiones abdominopélvicas


El primer método consiste en trazar dos líneas horizontales y dos verticales a la cavidad, dividiéndola en nueve regiones abdominopelvianas.

La línea horizontal superior, la línea subcostal, se traza en el borde inferior de la parrilla costal, a través de la porción inferior del estómago; la línea horizontal inferior, la línea intertubercular, se traza justo por encima de las espinas iliacas anteriores superiores.

Regiones abdominopelvianas y sus cuadrantes




Las dos líneas verticales, las líneas medioclaviculares derecha e izquierda, se trazan por el punto medio de cada clavícula, un poco por dentro de los pezones.

Estas cuatro líneas dividen a la cavidad abdominopelviana en una región central de mayor tamaño y dos regiones derecha e izquierda más pequeñas.

Los nombres de estas nueve regiones son el hipocondrio derecho, epigastrio, hipocondrio izquierdo, flanco derecho, región umbilical, flanco izquierdo, fosa iliaca derecha, hipogastrio y fosa iliaca izquierda.

Cuadrantes de las cavidades corporales


El segundo método es más sencillo y divide la cavidad abdominopelviana en cuadrantes. Este método consiste en trazar una línea vertical y una horizontal a nivel umbilical o del ombligo.

Los nombres de los cuadrantes abdominopelvianos son cuadrante superior derecho (CSD), cuadrante superior izquierdo (CSI), cuadrante inferior derecho (CID) y cuadrante inferior izquierdo (CII).

Mientras que el método de las nueves regiones es más utilizado por los anatomistas, la división por cuadrantes es más utilizada por médicos para descubrir la localización de un dolor abdominal, una tumoración u otra anormalidad.

Fases de la fatiga Suprarrenal o Adrenal ¿cómo reconocerlas?

Aprende a reconocer la fatiga de tus glándulas suprarrenales

Aquí explicaré las etapas o fases de la fatiga suprarrenal o adrenal que ocurre obviamente en las glándulas suprarrenales ubicadas encima de nuestros riñones.

Pero antes quiero que entiendas lo siguiente:


El término fatiga suprarrenal hace referencia al desequilibrio que puede existir en el Eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA o HPA), y este término a su vez puede resultar algo engañoso en ciertas formas puesto que se trata de una variedad de diferentes estados que llevan al agotamiento suprarrenal o adrenal.

De hecho, la mayoría de las personas que sufren de Fatiga suprarrenal, afortunadamente nunca alcanzan a llegar a las últimas etapas de esta alteración (en algunos casos considerada como enfermedad), y con frecuencia se recuperan completamente de la etapa 1 o etapa 2 de la Fatiga Adrenal sin haber sido diagnosticados adecuadamente (con el tiempo lo logran usualmente gracias a cambios en los hábitos de vida), puesto que llegar a las últimas etapas, sobre todo la etapa cuatro, podría significar la muerte.

Durante las diversas etapas de la fatiga suprarrenal (algunos no la consideran como algo patológico en sí), los niveles de hormonas y neurotransmisores pueden fluctuar dramáticamente (usualmente tienden a disminuir considerablemente, aunque en las primeras etapas algunas pueden aumentar considerablemente).


Pruebas de laboratorio utilizadas para detectar la fatiga adrenal


Para interpretar correctamente las pruebas de laboratorio utilizadas para detectar la fatiga suprarrenal, es importante entender completamente la forma en que los sistemas del cuerpo interactúan durante cada una de estas etapas.

Entendiendo lo anterior, es cuando se puede estipular en qué etapa de la fatiga suprarrenal se encuentra la persona y así mismo ejecutar un plan de acción para tratar este mal (cambios en los hábitos alimentarios, y a veces se deben utilizar medicamentos).

En este artículo intentaré resumir estas cuatro etapas discretas que indican que una persona pueda presentar Fatiga suprarrenal.

Como verás, el desarrollo gradual del agotamiento suprarrenal es un proceso complejo.

Una vez que sepas en qué etapa de la fatiga suprarrenal has llegado tú o algún conocido o familiar, podrás comenzar un plan de tratamiento contra esta molesta y muchas veces incapacitante fatiga.

En cada etapa de Fatiga suprarrenal hay una combinación diferente de síntomas y niveles variables de hormonas que responden a las situaciones de estrés.

Estas son las cuatro etapas o fases de la Fatiga suprarrenal:


Etapa uno: comenzando la fase de "alarma"


Esta etapa describe la reacción inmediata del cuerpo ante un factor estresante.

Un factor estresante puede puede ser una amenaza física inminente, o algo tan simple como una entrevista de trabajo o una estadía en el hospital.

También puede ser el hecho de ejecutar ejercicios de alta intensidad o la práctica de algún deporte.

Durante esta primera de reacción a la situación estresante, el cuerpo es capaz de producir cantidades significativas de las hormonas que necesita para generar una respuesta ante dicha situación y probablemente salir bien librado.

Si se realizan pruebas de laboratorio durante esta etapa, los resultados mostrarían niveles elevados de epinefrina (adrenalina), norepinefrina, cortisol, DHEA (dehidroepiandrosterona) e insulina.

Durante esta etapa, es muy probable que la personas pueda beneficiarse de algún modo gracias al estado de mayor excitación y de alerta.

Sin embargo, los patrones de sueño pueden comenzar a sufrir cambios drásticos y se puede sentir un tipo de cansancio intermitente.

Las personas rara vez informan sus síntomas durante esta fase, y de hecho, muchos de nosotros entramos y salimos de la Etapa Uno varias veces a lo largo de nuestras vidas.

Por ejemplo, luego de ejercitarnos a las pocas horas nos podremos sentir bien de nuevo después de haber comido, después de habernos duchado y descansando. Otros factores como las situaciones que nos generen estar felices también nos ayudan a recuperarnos más fácil y rápido.


Etapa dos: continuar la fase de "alarma"


A medida que la respuesta al estrés continúa, también lo hace la reacción de nuestro cuerpo.

Durante esta segunda etapa, nuestro sistema endocrino todavía está bastante bien equipado para producir las hormonas que necesitamos para poder rendir en estas situaciones de estrés y salir bien librados de éstas, pero nuestros niveles de DHEA (dehidroepiandrosterona) y otras hormonas sexuales pueden comenzar a disminuir.

Esto se debe a que los recursos necesarios para producir hormonas sexuales se estarían desviando hacia una mayor producción de hormonas del estrés, como por ejemplo: el cortisol.

Durante esta etapa, indudablemente comenzarás a sentir los efectos del esfuerzo excesivo que han tenido que realizar tus glándulas suprarrenales.

Una sensación común es estar "conectado pero a la vez cansado(a)".

Algo así como si pudieras estar alerta durante el día el tiempo justo para poder realizar tus actividades, pero luego al terminar y llegar a casa en la noche te sentirás con una fatiga y cansancio enormes.

Muchos enfermos de Fatiga suprarrenal comienzan a desarrollar una dependencia no saludable a la cafeína durante esta etapa.


Etapa tres: la fase de 'Resistencia'


Durante esta etapa, su sistema endocrino continúa centrándose en la producción de hormonas que te ayuden a responder a las situaciones de estrés, pero lo muy pero muy malo es que lo deberá hacer a expensas de las hormonas sexuales.

Esto significará que en tu organismo comenzarán a verse bajones considerables en los niveles de hormonas como la DHEA, la testosterona (en el caso de los hombres) y progesterona (en el caso de las mujeres), ya que el material precursor de estas hormonas se desvía hacia producción principalmente de cortisol (la hormona del estrés y a la vez considerada también como la hormona de la adaptación).

La clave aquí es una hormona llamada pregnenolona, la cual es precursora tanto de las hormonas sexuales como del mismo cortisol. hecho tan extraño y muchas veces "chistoso, es conocido como "robo de pregnenolona".

En este punto, el organismo de la persona aún puede funcionar bien, mantener un trabajo constante y continuar con una vida bastante normal.

Sin embargo, el cuerpo de esta persona estaría experimentando niveles más bajos de muchas hormonas importantes y esto puede hacer una diferencia significativa en su calidad de vida.

Los síntomas típicos pueden incluir cansancio regular, falta de entusiasmo o motivación, infecciones regulares y un bajón considerable de la libido.

Esta fase puede continuar por varios meses o incluso años.


Etapa cuatro: la fase 'Burnout'


Después de un tiempo, el cuerpo simplemente se queda sin maneras de fabricar hormonas del tipo sexual y tampoco hormonas que ayuden a responder ante las situaciones de estrés, y por ende los niveles de cortisol también finalmente comienzan a disminuir.

Los niveles de neurotransmisores a menudo también son muy bajos. Esto es lo que a veces se llama "agotamiento" o conocido en inglés como "burnout" (un término acuñado por el Dr. Fredenberger), y es lo que sucede cuando finalmente hay una falla en el Eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA o HPA) después de un largo período de lidiar con distintas situaciones altamente estresantes y no hacer algo para contrarrestarlo.

Durante esta etapa final de Fatiga suprarrenal, un individuo puede llegar a sufrir de cansancio extremo, falta de deseo sexual, irritabilidad, depresión, ansiedad, pérdida de peso, apatía y desinterés en el mundo que le rodea y sobre todo desinterés por relacionarse e interactuar con sus seres queridos.

De hecho, esta insuficiencia hormonal general tiene implicaciones importantes para casi todas las partes del cuerpo.

Para recuperarse de la Etapa Cuatro, la Fatiga Adrenal requiere mucho tiempo, paciencia y, a menudo y un cambio completo en el estilo de vida que tiene que ver con el hecho de evitar las situaciones que generen altos grados de estrés, dormir bien, alimentarse bien, realizar actividades que promuevan la felicidad, etc.