Sistema endocrino

Características generales del Sistema Endocrino Humano. Existen dos sistemas en el organismo encargados de controlar, regular y coordinar el trabajo de los demás sistemas; son éstos los sistemas nervioso y endocrino. El primero lleva a cabo su función a través de vías nerviosas específicas, el otro a través de sustancias químicas, las hormonas, que circulan en la sangre y ejercen su función a distancia. Por estas razones, el sistema endocrino es tan importante. Aunque sin el sistema nervioso, el sistema endocrino no podría actuar de forma indicada.

Para que exista especificidad entre la hormona y el tejido sobre el cual deben actuar, las células que conforman un tejido o glándula poseen receptores en su superficie celular que únicamente captan la hormona con la cual son compatibles. A estas células o glándulas se les llama células o glándulas "blanco".

Las hormonas regulan el metabolismo, la reproducción, las reacciones de alarma, la homeostasia y, en general, ejercen su acción promoviendo la síntesis de proteínas o, en el caso de las hormonas hipofisiarias, estimulando la síntesis y liberación de otras hormonas por parte de las glándulas periféricas.

Al actuar por vía sanguínea la acción de las hormonas es más lenta pero, en compensación, su efecto es más duradero que el estímulo nervioso.

Las glándulas endocrinas son reguladas bien sea por un centro subcortical del sistema nervioso, el hipotálamo, o por otra glándula endocrina, la hipófisis, a través de mecanismos de retroalimentación.

El sistema endocrino está conformado por glándulas exclusivamente endocrinas como son la hipófisis y las glándulas tiroidea, paratiroideas, suprarrenales, timo, pineal y placenta.



Existen otras glándulas con secreciones endocrina y exocrina a las cuales se les considera glándulas mixtas; son estas el ovario, el testículo y el páncreas. Órganos como el riñón, el estómago y el intestino tenue también poseen glándulas endocrinas.

La composición química de las hormonas es variable. Pueden ser proteínas, polipétidos, aminoácidos, esteroides, etc.

Después de ser liberadas a la circulación generalmente son transportadas en combinación con proteínas plasmáticas y, una vez realizan su acción, son degradadas y eliminadas con la bilis o con la orina.

Las respuestas del sistema endocrino son generalmente más lentas que las respuestas del sistema nervioso; a pesar de que algunas hormonas actúan en segundos, la mayoría requieren varios minutos o más para producir una respuesta.

Los efectos de activación del sistema nervioso son por lo general de menor duración que los del sistema endocrino. El sistema nervioso actúa sobre músculos y glándulas específicos. La influencia del sistema endocrino es más amplia; ayuda a regular virtualmente todos los tipos de células del organismo.

¿Qué es el sistema endocrino?


Aunque quizá rara vez pensamos en el sistema endocrino como tal, debemos tener en cuenta que éste influye en casi cada célula, órgano y función de nuestro cuerpo. El sistema endocrino desempeña un papel en la regulación del estado de ánimo, el crecimiento y el desarrollo, la función de cada tejido, el metabolismo incluyendo la función sexual y los procesos reproductivos.

En general, el sistema endocrino está a cargo de los procesos corporales que suceden lentamente, como el crecimiento celular. Los procesos más rápidos, como la respiración y el movimiento del cuerpo están controlados por el sistema nervioso. Pero a pesar de que el sistema nervioso y el sistema endocrino son sistemas separados, a menudo trabajan juntos para ayudar al cuerpo a funcionar correctamente.

Los cimientos del sistema endocrino son las hormonas y las glándulas. Como los mensajeros químicos del cuerpo, las hormonas transfieren información e instrucciones de un grupo de células a otro. Muchas hormonas diferentes se mueven a través del torrente sanguíneo, pero cada tipo de hormona está diseñado para afectar solo ciertas células.

Una glándula es un grupo de células que produce y segrega o desprende sustancias químicas. Una glándula selecciona y elimina materiales de la sangre, los procesa y secreta el producto químico terminado para su uso en algún lugar del cuerpo.

Algunos tipos de glándulas liberan sus secreciones en áreas específicas. Por ejemplo, las glándulas exocrinas (pronunciadas: EK-suh-krin), como las glándulas sudoríparas y las glándulas salivales, liberan secreciones en la piel o dentro de la boca, respectivamente. Las glándulas endocrinas, por otro lado, liberan más de 20 hormonas principales directamente en el torrente sanguíneo, donde pueden ser transportadas a células en otras partes del cuerpo.

Las principales glándulas que componen el sistema endocrino humano incluyen:

- Hipotálamo
- Glándula pituitaria (también conocida como Hipófisis)
- Tiroides
- Paratiroides
- Glándulas suprarrenales
- Cuerpo pineal
- Glándulas reproductivas (que incluyen los ovarios y los testículos)
- Páncreas

Páncreas - Sistema endocrino y Sistema Digestivo

Características, partes, funciones y enfermedades del páncreas como órgano que forma parte del sistema endocrino y del sistema digestivo. El páncreas es una glándula mixta, cuya función exocrina se estudia con el sistema digestivo en el artículo que dejaré en este enlace. La parte endocrina del páncreas produce dos hormonas que controlan los niveles plasmáticos de la glucosa para así evitar por ejemplo patologías como la diabetes.

Las ínsulas pancreáticas o islotes de Langerhans son las estructuras de secreción endocrina del páncreas que constituyen menos del 1% del tejido pancreático y que forman islotes celulares agrupados alrededor de los capilares. Entre los muchos tipos de células que contienen las ínsulas predominan las siguientes:

1. Células beta: constituyen el 75% de la población celular de la ínsula pancreática y producen insulina. Esta hormona disminuye la glicemia porque estimula la entrada de glucosa a las células y la utilización de ésta por parte de ellas, incrementando la síntesis de glucógeno en hígado y músculo e inhibiendo la glucogénesis a partir de las proteínas. También promueve el almacenamiento de las grasas en el tejido adiposo y la síntesis de proteínas.

2. Células alfa: constituyen el 20% de la población celular y producen glucagón.

Esta hormona aumenta la glicemia pues estimula la glucogenólisis o desdoblamiento del glucógeno, especialmente el hepático, para que se libere la glucosa. La glicemia debe caer por debajo de 69mg/100mL para que se libere glucagón.

3. Células delta: corresponden al 5% de la población celular y producen somatostatina, la cual inhibe la liberación de glucagón.





En caso de que la producción de insulina sea deficiente se presenta la diabetes mellitus o de la diabetes sacarina. Esto ocurre cuando hay degeneración de las células beta, la cual a menudo es hereditaria. Las manifestaciones clínicas de este trastorno son:

- Emisión de gran cantidad de orina o pliuria.

- Sed intensa o polidipsia.

- Aumento del apetito o polifagia, a pesar de lo cual hay enflaquecimiento progresivo.

- Excreción de azúcar en la orina o glucosuria.

En caso de que se presente un tumor de las ínsulas pancreáticas aumenta la producción de insulina. La hipoglucemia resultante deja a las neuronas sin glucosa para su metabolismo; inicialmente se muestran excitables pero luego se deprimen hasta la aparición de coma.

Funciones del páncreas


Mantener un páncreas saludable con buenos hábitos nutricionales ayuda a que este órgano sea capaz de producir los químicos correctos en las cantidades adecuadas, en los momentos correctos, para digerir los alimentos que comemos.

Función Exocrina del Páncreas


El páncreas contiene glándulas exocrinas que producen enzimas importantes para lograr una buena digestión de los alimentos consumidos. Estas enzimas incluyen tripsina y quimotripsina para influir en la digestión de proteínas; también producen amilasa para ayudar a la digestión de carbohidratos; y lipasa para descomponer las grasas. Cuando la comida ingresa al estómago, estos jugos pancreáticos se liberan en un sistema de conductos que culminan en el conducto pancreático principal.

El conducto pancreático se une al conducto biliar común para formar la ampolla de Vater que se encuentra en la primera porción del intestino delgado, llamada duodeno. El conducto biliar común se origina en el hígado y la vesícula biliar y produce otro jugo digestivo importante llamado bilis. Los jugos pancreáticos y la bilis que se liberan en el duodeno ayudan al cuerpo a digerir las grasas, los carbohidratos y las proteínas.

Función Endocrina del Páncreas


El componente endocrino del páncreas consiste en células de los islotes (islotes de Langerhans) que crean y liberan hormonas importantes directamente en el torrente sanguíneo. Dos de las principales hormonas pancreáticas son la insulina (hormona anabólica), que actúa para reducir el azúcar en la sangre, y el glucagón (hormona catabólica), que actúa para elevar el azúcar en la sangre al degradarlo del glucógeno almacenado en hígado y tejido muscular esquelético. Mantener los niveles adecuados de azúcar en la sangre es crucial para el funcionamiento de los órganos clave, incluidos el cerebro, el hígado y los riñones.

Enfermedades del páncreas


Los trastornos o enfermedades que afectan al páncreas incluyen pancreatitis, afecciones precancerosas como PanIN e IPMN y cáncer de páncreas. Cada trastorno puede mostrar diferentes síntomas y requiere diferentes tratamientos.

Pancreatitis


La pancreatitis es la inflamación del páncreas que ocurre cuando las secreciones de las enzimas pancreáticas se acumulan y comienzan a digerir el órgano mismo. Puede manifestarse por medio de ataques dolorosos agudos que duran unos pocos días, o puede ser una enfermedad crónica que progresa durante un período de muchos años.

Precursores del cáncer de páncreas


Aún se desconoce la causa exacta del cáncer de páncreas, pero se conocen factores de riesgo que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad. El tabaquismo, los antecedentes familiares de cáncer de páncreas o los síndromes de cáncer hereditario y la pancreatitis crónica son algunos de estos factores. Además, ciertas lesiones pancreáticas, como las neoplasias mucinosas papilares intraductales (IPMN) y la neoplasia intraepitelial pancreática (PanIN) se consideran precursores del cáncer de páncreas.

Cáncer de páncreas


La forma más común de cáncer de páncreas es el adenocarcinoma pancreático, un tumor exocrino que se origina en las células que recubren el conducto pancreático. Una forma mucho menos común, los tumores endocrinos, representan menos del 5% de todos los tumores pancreáticos y a veces se denominan tumores neuroendocrinos o de células de los islotes.

Glándula tiroidea y glándulas paratiroideas - Sistema endocrino

Características, partes y funciones de la glándula tiroidea y de las glándulas paratiroideas. La glándula tiroidea está situada en la región del cuello, por delante de la tráquea y a los lados de ésta y de la laringe. Consta de dos lobos, derecho e izquierdo, unidos por el istmo; puede existir un lobo piramidal que asciende en dirección al hueso hioideo. Su peso es de 20 a 30g. Son glándulas muy importante que debe ser cuidada empezando por una buena parte nutricional.

El folículo tiroideo es la unidad estructural de la glándula tiroidea. Tiene forma esférica y está constituido por células llamadas tirocitos. El folículo presenta una cavidad interna ocupada por una sustancia gelatinosa llamada coloide, el cual contiene una larga proteína yodada llamada tiroglobulina.

A los aminoácidos tirosina de esta proteína se incorporan los yoduros absorbidos y oxidados (yodados) por los tirocitos. Por el desdoblamiento enzimático de la tiroglobulina que llevan a cabo los tirocitos se forman las siguientes hormonas:






- Monoyodotirosina o MIT: consta de un aminoácido tirosina con un solo yodo.

- Diyodotirosina o DIT: consta de un aminoácido tirosina con dos yodos.

- Triyodotironina o T3: consta de dos aminoácidos tirosina, uno con dos yodos y el otro con uno.

- Tetrayodotironina o T4: consta de dos aminoácidos tirosina, cada uno con dos yodos.

De éstas solo son liberadas en la sangre la T3 y la T4 y son las hormonas que a nivel celular estimulan el metabolismo al incrementar el consumo de oxígeno y la producción de calor; son esenciales para el desarrollo físico y para la maduración del sistema nervioso central.

Por su parte, la hormona tiroestimulante (T.S.H.) es la que promueve la producción y liberación de las hormonas T3 y T4 lo que, a su vez, depende de los niveles sanguíneos en que se encuentran (retroalimentación negativa).

Cerca de los folículos se encuentran las células parafoliculares, células claras o células C que producen la hormona llamada calcitonina relacionada con el metabolismo del calcio pues es la encargada de reducir los niveles de calcio en la sangre, dado que promueve el depósito de este ión en los huesos.

El bocio es el agrandamiento de la glándula tiroidea, más frecuente en la mujer. Cuando es simple, eutiroidiano, no hay trastorno hormonal; puede ser endémico como el que se presentaba en las regiones carentes de yodo; puede acompañarse de hipertiroidismo, rara vez de hipotiroidismo. El hipertiroidismo se manifiesta con exoftalmia (ojos brotados), taquicardia y temblor.

El hipotiroidismo es responsable del retardo mental y físico del nio (cretinismo) o del mixedema, la caída del cabello, la hipotermia, la apatía y el metabolismo basal bajo que se presenta en el adulto.

Glándulas paratiroideas







Las glándulas paratiroideas son generalmente cuatro y se sitúan en la parte posterior de los lobos tiroides, dos a cada laso; su forma es ovalada con diámetro de unos 5mm. Pueden existir glándulas en sitios diferentes al normal (aberrantes). Los paratirocitos son las células que forman trabéculas o cordones interconectados en medio de los cuales está el tejido vascular; son los encargados de producir la hormona paratiroidea o paratohormona, cuyas funciones son:

- A nivel del intestino: promover la absorción del calcio proveniente de la dieta.

- A nivel renal: promover la absorción del calcio impidiendo que se pierda en la orina.

- A nivel de los huesos: promover la secreción o destrucción de éstos con la consiguiente liberación de calcio.

La suma de estas funciones tiene como efecto el aumento de la calcemia, el cual es el contrario al de la calcitonina. En caso de ablación o extirpación accidental de las glándulas paratiroideas en el curso de una tiroidectomía se presenta hipoparatiroidismo que tiene como consecuencia la hipocalcemia resultante de la aparición de tetania. Ésta se manifiesta por espasmos musculares, especialmente en la cara, el antebrazo, la mano, el abdomen y la laringe; esto último puede llevar a asfixia.

En el caso contrario de hiperplasia o adenoma de las glándulas paratiroideas se presenta hiperparatiroidismo; la hipercalcemia resultante lleva a la excreción excesiva de calcio con la orina y a la calcificación de tejidos blandos. Esto se conoce como osteítis fibrosa quística generalizada.

Hipotálamo, hipófisis - Sistema endocrino

El hipotálamo es un centro subcortical perteneciente al diencéfalo que realiza el control de las funciones autónomas del organismo, entre ellas, parte del control del sistema endocrino a través de la regulación que ejerce sobre la hipófisis. La hipófisis, llamada también glándula pituitaria, está situada en la silla turca del hueso esfenoidal. Tiene un diámetro de 1cm y pesa 0,5g, aproximadamente. Es considerada la glándula madre del sistema endocrino por la función reguladora que ejerce sobre algunas glándulas periféricas, a través de hormonas llamadas en conjunto hormonas trópicas o tróficas.

El hipotálamo y la hipófisis están unidos por un pequeño tallo, el infundíbulo, que es, a la vez, un tracto nervioso y una vía para la circulación sanguínea.



La hipófisis está constituida por dos lobos con origen embrionario diferente:

- Lobo anterior: es una evaginación ascendente del ectodermo del techo de la cavidad oral. Recibe el nombre de adenohipófisis y es la parte verdaderamente glandular de la hipófisis.

- Lobo posterior: es una evaginación descendente del piso del diencéfalo y recibe el nombre de neurohipófisis. No es una parte glandular pues solo almacena y libera dos de las hormonas hipofisiarias.

La adenohipófisis consta de cordones o trabéculas de células llamadas adenocitos que limitan entre sí unos espacios vasculares grandes llamados sinusoides. Las hormonas hipofisiarias son producidas por los adenocitos que debido a su afinidad por los colorantes son llamados cromófilos los que, a su vez, según su afinidad por los colorantes ácidos o básicos se denominan acidófilos y basófilos, respectivamente. Las hormonas hipofisiarias son las siguientes:



- Hormona somatotrópica (S.T.H:) u hormona del crecimiento (G.H.): estimula el crecimiento corporal por el efecto anabólico que ejerce sobre la síntesis de proteínas estructurales; también estimula el crecimiento de los huesos e influye en el metabolismo de los cabrohidratos (glúcidos) y lípidos (grasas).

- hormona tiroestimulante (T.S.H.): controla la función de la glándula ritoidea y, por consiguiente, los niveles circulantes de tiroxina.

- Hormona adrenocorticotrópica (A.C.T.H:): controla la función de la corteza suprarrenal, específicamente la liberación de glucocorticoides.

- Hormona foliculoestimulante (F.S.H): en la mujer estimula la maduración de los folículos ováricos y en el hombre la función espermatogénica de los túbulos seminíferos.

- Hormona luteinizante (L.H.): en la mujer promueve la ovulación y la formación y mantenimiento del cuerpo lúteo y en el hombre estimula la formación y liberación de andrógenos por parte de las células intersticiales de Leydig o endocrinocitos intersticiales.

- Hormona lactotrópica (L.T.H.) o prolactina: estimula el desarrollo de las glándulas mamarias y la producción de leche.

- Hormona melanoestimulante (M.S.H.): estimula la producción del pigmento de la piel, la melanina, por parte de los melanocitos.





La producción excesiva o deficiente de algunas de estas hormonas ocasiona ciertos trastornos. Algunos de ellos son los siguientes:

- Gigantismo: por hipersecreción de STH en el niño, cuyos discos epifisiarios de los huesos largos aun persisten.

- Acromegalia: por la hipersecreción en el adulto. Esta última se caracteriza por engrosamiento de los huesos, especialmente los de las manos, los pies, los pómulos y la mandíbula; también crecen otros tejidos como, por ejemplo, los párpados, los labios y la nariz. La piel se engrosa y se arruga, especialmente en la frente y la planta de los pies.

- Enanismo: por hiposecreción de STH en el niño. Este difiere del enano condrodistrófico (tronco con longitud normal y extremidades cortas) en la correcta proporción de su cuerpo.

- Caquexia hipofisiaris: por hiposecreción en el adulto. Esta, también llamada Enfermedad de Simonds, se acompaña de pérdida de peso corporal (caquexia), atrofia de los tejidos y envejecimiento prematuro por degeneración del tejido conectivo, lo cual lleva a la piel a perder su elasticidad y a arrugarse. La atrofia se debe a que la persona no sintetiza las proteínas requeridas para sustituir a las células o a partes de ellas.

El hipotálamo está conectado con la hipófisis por medio de un grupo de venas que en conjunto constituyen el sistema venoso portal hipofisiario, el cual vierte la sangre en los sinusoides que se encuentran entre los cordones celulares formados por los adenocitos. Por este sistema venoso un grupo de polipétidos llamados hormonas de liberación son transportados desde los núcleos supraóptico y paraventricular del hipotálamo hasta la hipófisis. Estos factores son los que ejercen el contro neurosecretor del hipotálamo sobre la hipófisis.

El mecanismo de retroacción o retroalimentación negativo es el mecanismo hormonal por el cual la liberación de hormonas hipofisiarias depende de los niveles circilantes de las hormonas periféricas (las producidas por otras glándulas endocrinas). Este mecanismo consiste en que, si los niveles en sangre de la hormona periférica son altos, se frena la liberación de la hormona trópica hipofisiaria o de la hormona de liberación hipotalámica y, si los niveles son bajos, se estimula su liberación.

La neurohipófisis almacena y libera dos hormonas, las cuales son producidas por el hipotálamo y llegan hasta ella por la vía del tracto nervioso que los conecta y que pasa por en infundíbulo. Una vez llegan a la neurohipófisis son almacenadas en unas vesículas llamadas corpúsculos neurosecretores que se ubican en medio de las neuronas llamadas pituicitos. Son éstas:





- Hormona antidiurética (A.D.H.): controla la cantidad de agua eliminada por los riñones ya que promueve la reabsorción de ésta por los túbulos renales. Por su acción vasoconstrictora de las arteriolas para producir aumento de la presión sanguínea esta hormona se denomina vasopresina y por su estímulo sobre la musculatura lisa del canal alimentario recibe también el nombre de pitresina.

- Oxitocina: induce las contracciones del miometrio durante el parto y de las células mioepiteliales que rodean a los alvéolos mamarios para que expulsen le leche que contienen. Comúnmente esta hormona es llamada pitocina y el estímulo para que re libere es la succión de la papila mamaria, por el cual opera el reflejo eyectolácteo.

La diabetes insípida es la eliminación excesiva de orina, hasta 20 litros diarios, que se presenta cuando hay deficiencia de ADH. Se diferencia de la diabetes mellitus o sacarina, debida ésta a la deficiencia de insulina, en el hecho de que la orina no es dulce.

Sistema reproductor masculino

Todo sobre el sistema reproductor masculino (partes genitales externas, órganos genitales masculinos, espermatogénesis, glándulas bulbouretrales, fisiología de la erección y la eyaculación, etc.).

Partes genitales externas

Las partes genitales externas masculinas comprenden el escroto, el pene y la uretra.

Escroto


El escroto es un saco de piel dividido en compartimientos derecho e izquierdo por el septo del escroto, marcado externamente por el rafé del escroto que se continúa atrás con el rafé del perineo. Dentro de cada compartimiento están contenidos el testículo, el epidídimo y la parte distal del funículo espermático.

Entre las capas que lo forman se encuentra una de músculo liso llamada túnica dartos, responsable de la formación de arrugas en condiciones de frío, lo cual juega un papel en la conservación de la temperatura a la cual debe permanecer el testículo (2-3°C por debajo de la temperatura corporal).

En condiciones de calor la túnica dartos se relaja permitiendo que el testículo descienda dentro del escroto para alejarse de la pared abdominal y reducir el calor.







Pene



El pene es el órgano de la cópula. Presenta una parte posterior fija, la raíz, una parte móvil, el cuerpo y una dilatación anterior, el glande. Está formado por tres cuerpos eréctiles de aspecto cavernoso o esponjoso en su interior, los cuales se llenan de sangre durante la erección. Los cuerpos cavernosos son los dos cuerpos eréctiles que se encuentran en la parte superior del pene y se unen por debajo de la sínfisis púbica para formar el cuerpo del pene. La cruz del pene es la extremidad posterior de cada cuerpo cavernoso, la cual es afilada y se fija al ramo del isquion; inferiormente la cubre el músculo isquiocavernoso.

El cuerpo esponjoso o espongioso es el tercer cuerpo eréctil que es recorrido en toda su extensión por la uretra. Se acomoda entre las dos cruces y en el surco que se forma en la parte inferior de los cuerpos cabernosos. El bulbo del pene corresponde al abultamiento que presenta en su parte posterior, el cual se fija a la fascia que cubre inferiormente al diafragma urogenital y está cubierto, a su vez, por el músculo bulboesponjoso. El conjunto formado por las dos cruces y el bulbo constituye la parte fija del pene llamada raíz.





En la parte anterior del pene el cuerpo esponjoso se ensancha también y forma el glande cubierto por un pliegue de piel, el Prepucio, que lo envuelve a la manera de un capuchón y está amarrado al glande por el frenillo del prepucio. Cuando el orificio del prepucio es muy estrecho puede dificultar la descubierta del glande o, aún, estrangularlo en caso de que se retraiga. A esta estrechez del orificio del prepucio se le denomina fimosis y puede ser corregida mediante una maniobra quirúrgica, la circuncisión o postectomía, que remueven al prepucio, sea por motivos étnicos, religiosos, clínicos o de comodidad.

Uretra



La uretra masculina se extiende desde el orificio interno localizado en la unión con la vejiga, a cuyo nivel se encuentra una elevación llamada úvula vesical y el orificio externo localizado en el glande del pene. Es compartida por los sistemas urinario y reproductor, lo que explica que las infecciones puedan propagarse de un sistema a otro, usualmente del urinario al reproductor. Como secuela de las patologías infecciosas pueden obstruirse los conductos excretores del sistema reproductor, por ejemplo el conducto deferente, lo cual lleva a la esterilidad o subfertilidad del individuo.



Las partes de la uretra masculina se denominan Prostática, la más dilatable, membranosa, la más vulnerable o susceptible a sufrir una lesión, y la esponjosa o peniana, la más larga y tortuosa. En la pared posterior de la uretra se encuentran varias especializaciones:

- La cresta uretral: un pliegue vertical de la mucosa.

- El colículo seminal: un pequeño ensanchamiento ubicado sobre la cresta uretral, donde se abren los dos conductos eyaculadores.

- Los senos prostáticos: las depresiones ubicadas a cada lado del colículo seminal donde se abren los conductillos prostáticos.

ÓRGANOS GENITALES MASCULINOS

Los órganos genitales masculinos comprenden los testículos, las vías espermáticas, la próstata y las glándulas bulbouretrales.

Testículo



El testículo es una glándula ovoide de unos 4cm de longitud y 20g de peso, aproximadamente. En etapa ambrionaria se forma contiguo a los riñones, en una posición lumbar y retroperitoneal; hacia el octavo mes de gestación se abre paso a través de la pared abdominal anterior arrastrando consigo fascias y fibras musculares, así como peritoneo, con lo cual se forma el cana inguinal que queda conteniendo al funículo espermático.







La túnica albugínea es la cápsula fibrosa muy densa, inextensible y de color blanco que lo rodea. De septos que se desprenden de la cara profunda de la cápsula se delimitan lóbulos, cada uno ocupado por dos a cuatro túbulos seminíferos. Si en total cada testículo posee 250 a 400 lóbulos, la cantidad aproximada de túbulos seminíferos por testículo es de 800. La túnica albugínea presenta en la parte posterior del testículo un engrosamiento a manera de septo vertical llamado mediastino, el cual está ocupado por una serie de canales que se unen entre sí llamada rete testis o red del testículo. Esta red está conectada con los conductillos eferentes que en un número de doce a veinte atraviesan la túnica albugínea y llevan la secreción testicular desde la red del testículo hasta el epidídimo.

EL peritoneo que arrastra consigo el testículo durante su descenso forma una prolongación estrecha llamada proceso vaginal del peritoneo que distalmente se ensancha y le forma una envoltura al testículo, a manera de bolsa situada por fuera de la túnica albugínea, la cual lo cubre por delante y a cada lado. Esta se denomina túnica vaginal del testículo. Esta prolongación del peritoneo, por ser una membrana serosa, normalmente contiene una pequeña cantidad de líquido. Cuando este líquido se acumula en gran cantidad se forma el llamado hidrocele. Usualmente este líquido se reabsorbe en los seis primero meses después del nacimiento, de lo contrario debe ser extirpado quirúrgicamente.

El proceso vaginal del peritoneo, la parte angosta o estrecha que prolonga hacia arriba la túnica vaginal del testículo, puede permanecer abierto frecuentemente hasta la segunda semana del recién nacido, con lo cual se mantiene la comunicación con la cavidad peritoneal. Debido a esto se puede presentar en el recién nacido una hernia inguinal congénita en caso de que una víscera móvil, como un asa intestinal, migre a través de él. Si el proceso vaginal del peritoneo se abre secundariamente después del nacimiento se forma una hernia inguinal indirecta.

El criptorquismo o criptorquidia es la falta de descenso del testículo, el cual puede quedar intraabdominal o inguinal. Esta patología impide la insaturación de la espermatogénesis cuando el individuo llega a la pubertad.

Espermatogénesis



La espermatogénesis es la gametogénesis masculina, proceso por el cual se forman los espermatozoides. Se inicia en la pubertad bajo el estímulo de las hormonas gonadotrópicas hipofisiarias, la FSH y la LH, cuay síntesis y liberación está regulada, a su vez, por el hipotálamo. El proceso se inicia con la proliferación de las células germinativas presentes en el túbulo seminífero y con la aparición de una luz o lumen en éste.







El túbulo seminífero tiene forma tortuosa y doblada en forma de asa y es el encargado de llevar a cabo la espermatogénesis. Está constituido por la pared y el epitelio seminífero formado por varias capas de células germinativas y unas células de sostén llamadas células sustentaculares o de Sertoli. Estas últimas presentan uniones especializadas responsables de formar la barrera hemato-testicular por la cual las células germinativas quedan protegidas para que solo determinadas sustancias transportadoras por la corriente sanguínea lleguen hasta ellas.

Las células germinativas sucesivamente involucradas en la espermatogénsis, por cuyas múltiples divisiones mitóticas y una división meiótica se forma el espermatozoide son:

- Espermatogonias: se localizan en la periferia del túbulo seminífero, cerca de su pared. Proliferan mitóticamente y algunas de ellas pasan a diferenciarse en espermatocitos, en tanto que otras permanecen como tal para mantener la población de espermatogonias.

- Espermatocitos: los hay primarios y secundarios y en el paso de los unos a los otros se lleva a cabo la división meiótica para formar células haploides. Se ubican por encima de las espermatogonias.

- Espermátides: son las células haploides que sufren una transformación en su morfología para dar lugar a los espermatozoides. Se ubican por encima de los espermatocitos.

- Espermatozoides: son las células próximas a la luz del túbulo del cual se desprenden para viajar como parte de la secreción testicular hacia la red del testículo.

La espermatogénesis en el humano tiene una duración de 64 días y por ella se forman espermatozoides que aun no están maduros. Además de las hormonas gonadotrópicas hipofisiarias, la espermatogénsis requiere de los andrógenos para poderse llevar a cabo. La células encargada de producirlos y liberarlos es la célula intersticial de Leydig o endocrinocito intersticial. Esta célula se sitúa cerca de los capilares sanguíneos que se encuentran en el tejido conectivo o tejido intersticial que ocupa el espacio entre los túbulos seminíferos, y tiene como funciones principales el mantenimiento de los órganos genitales así como el de los caracteres sexuales secundarios masculinos.

Vías espermáticas



La vía espermática mide aproximadamente 6m de largo y está constituida por una serie de conductos excretores que conducen la secreción testicular hasta la uretra prostática; interpuesta en esta vía secretora se encuentra la glándula seminal.

Son componentes de la vía espermática el epidídimo, el conducto deferente, la glándula seminal y el conducto eyaculador. El epidídimo tiene forma de coma y se sitúa sobre el borde posterior del testículo; está formado básicamente por un conducto tortuoso o apelotonado. Presenta arriba una parte ensanchada, la cabeza, una parte intermedia, el cuerpo y la parte inferior, la cola que se dobla para ascender y continuarse con el conducto deferente.

A nivel de la cabeza desembocan en el conducto del epidídimo los conductillos eferentes que llevan la secreción testicular desde la red del testículo. A su paso por el epidídimo, tránsito que dura diez días, los espermatozoides continúan con su proceso de maduración hasta quedar aptos para ser depositados en el tracto genital femenino. Los espermatozoides son almacenados en la cola del epidídimo y en ella son reabsorbidos los que envejecen por falta de eyaculación.

Dentro del funículo o cordón espermático están contenidos, además del conducto deferente y su arteria deferencial, la arteria testicular rodeada por un denso plexo venoso llamado plexo pampiniforme, los vasos linfáticos y el proceso vaginal del peritoneo. El varicocele corresponde a la dilatación varicosa del plexo pampiniforme, la cual ocurre electivamente del lado izquierdo. Por acción del sistema simpático durante el acto sexual el conducto deferente presenta peristaltismo para llevar los espermatozoides desde el epidídimo hasta la uretra. Luego de recorrer el escroto y el canal inguinal, el conducto deferente desciende en la pelvis y se sitúa por detrás de la vejiga urinaria presentando a este nivel una dilatación llamada ampolla del conducto deferente.

La glándula seminal se constituye en una evaginación, divertículo o prolongación saliente del conducto deferente, la cual se ubica también por detrás de la vejiga urinaria, lateralmente a la ampolla del conduto. Almacena su secreción y la libera durante el coito por contracción de la túnica muscular. Esta secreción es viscosa y alcalina, contiene prostaglandinas, proteínas que coagulan el semen después de emitido y una alta proporción de fructosa, la cual es utilizada por los espermatozoides como fuente energética una vez son depositados en la vagina. La alcalinidad de esta secreción contribuye a disminuir la acidez de la uretra masculina y de la vagina, la cual tiene un efecto espermicida.

De la unión del conducto deferente con el conducto de la glándula seminal se forma a cada lado un conducto eyaculador, el cual atraviesa oblicuamente la próstata para abrirse en el colículo seminal de la uretra prostática. La secreción que vierten estos conductos en la uretra prostática durante el coito contiene, por consiguiente, la secreción testicular que contiene los espermatozoides y la secreción seminal que constituye el 60% del mismo.

Próstata



La próstata es una glándula con la forma y el tamaño de una nuez; está situada debajo de la vejiga y es atravesada por la uretra. El tejido conectivo que forma su estroma contiene músculo liso responsable por su contracción de "ordeñar" la glándula para que su secreción sea vertida en la uretra.

La próstata contiene 30 a 50 glándulas tubuloalveolares que producen y almacenan la secreción protática, la cual es vertida a la uretra prostática a través de conductillos prostáticos que se abren en los senos prostáticos. Esta secreción, que constituye aproximadamente el 25% del semen, es un líquidos lechoso, ligeramente ácido que contiene ácido cítrico utilizado por los espermatozoides para la producción de energía, fosfatasa ácida con función desconocida y varias enzimas proteolíticas, entre ellas el antígeno prostático específico (APE).

La próstata es atravesada por los dos conductos eyaculadores y por la uretra. Su inflamación se denomina prostatitis, la cual puede ser complicación fácil de una uretritis posterior que se propague por los conductillos prostáticos. Con la edad es frecuente que esta glándula aumente de tamaño, lo cual dificulta la micción porque comprime a la uretra. Este agrandamiento de la glándula se denomina hiperplasia prostática que puede producir disuria (micción dolorosa) y retención de orina.

Glándulas bulbouretrales



Las glándulas bulbouretrales o de Cowper tiene el tamaño y la forma de una arveja. Se ubican a cada lado de la uretra membranosa donde quedan contenidas dentro del músculo esfínter de la uretra. Su conducto desemboca en la parte superior de la uretra esponjosa a donde vierte su secreción viscosa y alcalina al comienzo del coito, la cual tiene como función lubricar la uretra y neutralizarle al acidez provocada por la orina, preparándola para el paso del semen.

Fisiología de la erección y la eyaculación



El nervio pudendo, ramo del plexo sacro, es el encargado de lleva la estimulación táctil desde el pene hasta la médula sacra donde se originan los nervios esplácnicos pélvicos que conducen la respuesta vasodilatadora desde la médula sacra hasta las arterias que irrigan a los cuerpo eréctiles del pene. Estos nervios pertenecen al sistema nervioso parasimpático y son los responsables de la erección, por lo cual se les conoce también como nervios arigentes del pene.

Durante la fase orgásmica, representada por sensaciones voluptuosas, se contraen los músculos perineales, especialmente los superficiales, entre ellos el bulboesponjoso que comprime el bulbo del pene y es el responsable de la emisión del semen en forma sacudida. Esta fase eyaculatoria que sigue al orgasmo es regida por el sistema nervioso simpático que, a su vez, es el responsable de la vasoconstricción que sigue a la eyaculación por la cual el pene regresa a su estado flácido lo que se conoce como detumescencia del pene.

Son los componentes del semen esencialmente las secreciones testicular, prostática y seminal, las cuales se reúnen en la uretra prostática solo durante el coito. La eyaculación retrograda, es decir, hacia la vejiga es impedida por la contracción musculo trigonal por efecto del sistema simpático, la cual produce elevación de la úvula vesical con el consiguiente cierre del orificio interno de la uretra.

La impotencia es la falta de erección del pene o la erección muy breve que no permite la cópula. Pueden ser responsables de ella factores neurológicos, endocrinos, vasculares o lesiones dolorosas en la esfera genital, sin descartar el importante factor psicológico. La impotencia puede ser una causa obvia de esterilidad masculina, así como los trastornos de la espermatogénesis, las lesiones obstructivas de la vía excretora o los problemas de la eyaculación, como la eyaculación retrograda en caso de prostatectomía.

Sistema reproductor femenino

Todo sobre el sistema reproductor femenino (partes genitales externas y órganos femeninos). El sistema reproductor se relaciona con el sistema endocrino a través de la regulación que ejercen sobre él la hipófisis, la glándula madre del sistema endocrino, el hipotálamo, el centro subcortical que controla las funciones autónomas, incluidas las endocrinas. El sistema reproductor cumple la función de formar gametos masculinos y femeninos (gametogénesis) que, al fusionarse (fecundación), van a formar a nuevo ser.

Así mismo, es el responsable de establecer y mantener los caracteres sexuales secundarios mediante la producción de hormonas sexuales (andrógenos y estrógenos) y, en el caso de la mujer, de crear la condiciones necesarias para el desarrollo de un nuevo ser (desarrollo embrionario y fetal). Con el sistema reproductor se describen los órganos genitales y las partes genitales externas.

Partes genitales externas







Las partes genitales externas femeninas corresponden al clítoris y al pudendo o vulva delimitado por los labios mayores. La eminencia situada por delante de la sínfisis es el monte del pubis o monte de venus. Los labios mayores del pudendo al unirse adelante y atrás forman, respectivamente, las comisuras anterior y posterior de los labios del pudendo.

Los labios menores son pliegues cutáneos de aspecto mucoso que se bifurcan por delante y se unen entre sí de uno y otro lado formando alrededor del clítoris el prepucio y el frenillo del clítoris; su unión en la parte posterior, por detrás del orificio de la vagina, forma el frenillo u horquilla de los labios del pudendo.

El espacio que limitan entre sí los labios mayores es la rima del pudendo, en tanto que el espacio comprendido entre los dos labios menores es el vestíbulo de la vagina.

En este último se encuentran los orificios de la uretra y de la vagina, así como el clítoris. A 2,5cm por detrás del glande del clítoris se sitúa el orificio externo de la uretra. A cada lado de los orificios uretral y vaginal se encuentra una masa alargada de tejido eréctil, el bulbo del vestíbulo, el cual es homólogo del cuerpo esponjoso del pene. Por abajo lo cubre el músculo bulboesponjoso.

Las glándulas vestibulares mayores se ubican por detrás del bulbo del vestíbulo, son homólogas de las glándulas bulbouretrales del hombre, están cubiertas por el músculo bulboesponjoso y sus conductos se abren a cada lado del orificioo vaginal. Estas glándulas son llamadas también glándulas de Bartolini y su secreción lubrica el orificio vaginal y el perineo durante el coito. Su infección se conoce como bartolinitis.

El clítoris está constituido por dos cuerpos eréctiles llamados cuerpos cavernosos, cuya parte posterior afilada y fija forma la cruz del clítoris que queda cubierta por el músculo isquicavernosos. Las dos cruces forman la raíz del clítoris, la parte fija de éste debido a la inserción de cada cruz en el ramo del isquion. Por debajo de la sínfisis púbica ambos cuerpos cavernosos se unen para formar el cuerpo del clítoris que termina en un abultamiento anterior, el glande.

Órganos genitales femeninos



Los órganos genitales femeninos son todos órganos internos y comprenden la vagina, el útero las tubas uterinas y los ovarios.

Vagina



La vagina es el órgano de la cópula y mide unos 8cm de largo, siendo su pared posterior 2cm más larga que la anterior. Tiene una dirección oblicua hacia arriba y atrás y en su extremidad superior recibe al cérvix uterino. Sus paredes anterior y posterior se contactan y son muy extensibles debido a las estimulación hormonal que reciben, la cual disminuye después de la menopausia. Las paredes de la vagina están formadas por una túnica mucosa y otra muscular, separadas por tejido ricamente vascularizado, semejante a un tejido eréctil.



El fórnix es la extremidad superior de la vagina que se une al cérvix uterino por lo cual éste queda parcialmente dentro de ella. A este nivel se forman entre la vagina y el cuello uterino unos espacios o recesos que los clínicos denominan fórnix anterior, fórnix posterior y fórnices laterales. por la forma oblicua como la vagina se une al cérvix uterino el fórnix posterior es el más profundo.

El himen es la membrana que rodea en la mujer virgen al orificio vaginal. Las carúnnculas himeneales son las prominencias o tubérculos que quedan alrededor del orifico vaginal después que se desagarra el himen. En caso de un himen imperforado la sangre de la menstruación queda retenida dentro del canal vaginal lo cual se denomina hematocolpos. Si la retención persiste por largo tiempo la sangre puede llegar hasta la cavidad uterina (hematometrio).

La túnica mucosa presenta unos pliegues transversales llamados rugas de la vagina, no posee glándulas, por lo que su lubricación depende de la secreción o trasudado de su epitelio. Tanto el epitelio como la secreción vaginales se modifican durante el ciclo menstrual.

Útero









El útero es el órgano donde se implanta el óvulo fecundado en su etapa de blastocisto y donde se forma la placenta a expensas de los tejidos uterino y fetal. En la recién nacida es casi vertical y esencialmente abdominal, durante la infancia crece lentamente hasta alcanzar en la pubertad un tamaño aproximado de 7,5cm de longitud y pesar unos 50g. Después de la menopausia el útero y sus ligamentos se atrofian, por lo que disminuye de tamaño, se vuelve fibroso y de color pálido.

El útero consta de una parte redondeada, superior, el fondo localizado por encima de la inserción de las tubas, una parte vertical, el cuerpo, y el cuello o cérvix que parcialmente queda dentro de la vagina por lo que presenta partes vaginal y supravaginal. Entre el cuerpo y el cérvix se presenta una constricción o zona estrecha llamada istmo. La cavidad uterina es virtual, de forma triangular y se extiende entre los orificios uterinos de la tuba uterina y el orificio uterino del cérvix. El canal cervical, por su parte, es vertical, alargado y se extiende entre los orificios uterino y vaginal del cérvix. Este último tiene forma circular en la nulípara, es alargado en sentido frontal en la unípara y presenta pliegues en la multípara.

En condiciones normales el útero tiene una posición denominada:

- El ángulo de anteflexión es la flexión del cuerpo con respecto al cérvix para formar un ángulo obtuso, abierto hacia adelante.

- El ángulo de anteversión es la inclinación o báscula del útero hacia adelante con respecto al eje de la vagina, con lo que se forma un ángulo recto, abierto hacia adelante, el cual se modifica con la distensión de la vejiga.

Existen varios ligamentos que se relacionan con el útero y cumplen una función de orientación no de sostén:

- Ligamento lato: es el pliegue de peritoneo que cuelga de las tubas uterinas y se localiza a cada lado del útero formando con él un septo transversal que divide en dos la cavidad pélvica. La parte superior de éste es el mesosálpinx (meso de la tuba uterina) y la inferior el mesometrio (meso del útero). Por entre las dos hojas de estos mesos cursan los vasos sanguíneos y los nervios del sistema autónomo destinados a estos órganos.

- Ligamento terete del útero: es el cordón fibromuscular que se extiende desde el útero hasta el canal inguinal, levanta la hoja anterior del ligamento lato y se pierde en las paredes del canal y en los labios mayores.

- Pliegue rectouterino o uterosacro: es el pliegue formado por tejido fibroso que levanta abajo la hoja posterior del ligamento lato, se extiende desde el cérvix uterino hasta el hueso sacro y pasa a los lados del recto. Ambos pliegues forman el límite lateral del espacio comprendido entre el útero y el recto, el cual está tapizado por el peritoneo que se refleja de un órgano al otro y que se denomina excavación rectouterina. A esta excavación se puede tener acceso a través del fórnix posterior de la vagina.

- Paracérvix: es el tejido fibroso laxo que contiene los vasos uterinos y los nervios autónomos del útero, se ubica entre la parte inferior de las dos hojas del ligamento lato y se extiende a cada lado del cérvix uterino ayudando a anclarlo. Además de este medio de sustentación, el útero está anclado por la vagina sobre el cual se halla y ésta, a su vez, está soportada por los músculos pubovaginal y transverso profundo del perineo.

Durante la gestación el útero aumenta considerablemente de tamaño llegando a incrementar hasta 30 veces su volumen inicial. Si su longitud inicial es de 7,5cm, aproximadamente, las siguientes son las longitudes que alcanza en los siguientes meses del embarazo, teniendo en cuenta que su crecimiento es de 4cm por mes, y el nivel que alcanza el fonde uterino en estos meses:

Segundo mes: 8cm a nivel del borde superior de la sínfisis púbica.

Tercer mes: 12cm dos traveses de dedo por encima de la sínfisis púbica.

Sexto mes: 24cm a nivel del ombligo.

séptimo mes: 32cm a nivel de la sincondrosis xifoesternal.

Durante la gestación, el crecimiento del útero hace que la parte superior del cérvix y el istmo queden incorporados al cuerpo. Las obstetras le llaman segmento inferior a estas porciones ensanchadas del útero y suele ser el sitio donde se practica la incisión para la operación cesárea debido a que en esta parte del útero no suele ocurrir la implantación y, por consiguiente, el desarrollo de la placenta. La involución es el proceso de regresión que sufre el útero después del parto por el cual alcanza un tamaño algo mayor que el inicial.

La pared uterina consta de tres partes: el revestimiento interno que es la túnica mucosa o endometrio constituido por un epitelio simple columnar, el miometrio que consta de fibras musculares lisas dispuestas en forma variada y compleja y el perimetrio que es la túnica serosa o peritoneo que lo cubre externamente y lo envuelve casi totalmente. De estas capas la que sufre modificación durante el ciclo menstrual es el endometrio, el cual consta de un estrato basal en contacto con el miometrio y un estrato funcional que tapiza la cavidad uterina. Este último es el que se descama durante la menstruación.

La menarquia es la primera menstruación y la menopausia es la última. Un ciclo menstrual promedio dura 20 días contados a partir de la última menstruación, durante el cual se presentan cambios tanto en el útero como en el ovario. Los cambios que sufre el endometrio pueden ser llamados ciclo endometrial y las siguientes son las fases que presenta y los días del ciclo en que se presentan:

- Fase menstrual: la que se presenta al inicio del ciclo, por la cual se descama el estrato funcional del endometrio y se presenta hemorragia debido a la ruptura de los vasos sanguíneos que lo irrigan. Se extiende del día 0 al 3 ó 5.

- Fase postmenstrual: la que inicia la regeneración del estrato funcional del endometrio por proliferación epitelial, con lo cual cesa el sangrado. Ocurre en el día 4 ó 6, dependiendo de la duración de la fase anterior.

Fase proliferativa: la que lleva a la regeneración total del estrato funcional con lo que se forman nuevamente las glándulas y los vasos sanguíneos. Se extiende del día 4 ó 6 hasta el 14 y se debe a los niveles cada vez más altos de estrógenos producidos por el ovario.

Fase secretora: se caracteriza por una intensa secreción glandular e incremento de la vascularización del estrato funcional, con lo que se prepara el endometrio para la implantación del blastocisto. Se extiende del día 14 al 28 y se debe a la progesterona u hormona del embarazo producida en niveles cada vez más altos por el cuerpo lúteo del ovario.

- Fase isquémica: se debe a la isquemia que sufre durante unas horas (3 a 4) el estrato funcional del endometrio por vasoconstricción de los vasos uterinos cuando no se lleva a cabo la implantación. Esta fase se debe a la desaparición de la progesterona debido a que en el ovario deja de funcionar el cuerpo lúteo.

En caso de embarazo, 6 ó 7 días después de la ovulación se inicia la implantación del blastocisto dentro del endometrio. Este proceso suele ocurrir en el cuerpo del útero, generalmente en su pared posterior y es en este sitio donde se forma la placenta.

Tuba uterina



Las tubas uterinas se disponen a cada lado del útero, envueltas por la parte superior del ligamento lato y miden unos 10cm de longitud. Su lumen o luz comunica por un extremo con la cavidad uterina y por el otro con la cavidad peritoneal por lo que presenta orificos uterino y abdominal, respectivamente.

El mesosálpinx es la parte superior del ligamento lato que contiene a cada tuba uterina. Esta consta de varias partes:

- Parte uterina: la parte no visible por estar contenida dentro de la pared uterina.

- Istmo: la parte recta, corta y estrecha vecina al útero.

- Ampolla: la parte ancha y tortuosa, la más larga, donde suele ocurrir la fecundación.

- Infundíbulo: la parte terminal más ensanchada de la tuba donde se encuentra el orificio abdominal y de donde se proyectan hacia la cavidad peritoneal unas prolongaciones a la manera de los tentáculos de un pulpo llamadas fimbrias. Una de ellas llamada fimbria ovárica toca la superficie del ovario.

La luz de la tuba uterina es estrecha, lo cual explica que pueda obstruirse por tejido fibroso formado en el curso de un proceso inflamatorio o infeccioso (salpingitis). Esta secuela es la causa de casi la mitad de los casos de esterilidad femenina. A nivel del orificio uterino la cavidad de la tuba alcanza un diámetro de solo 1mm, equivalente al tamaño de la cabeza de un alfiler.

Los espermatozoides que son depositados en el fórnix de la vagina deben moverse mediante la batida de sus flagelo para atravesar la cavidad uterina y la de la tuba hasta llegar a la ampolla donde debe producirse la fecundación. A partir de ésta, por las sucesivas divisiones mitóticas del huevofecundado se forma una estructura esférica multicelular llamada mórula, la cual dese ser transportada hasta la cavidad uterina. Esto se logra por los movimientos peristálticos de la tuba y por su secreción serosa que a la manera de un riachuelo va transportando la mórula hasta el útero.

La tuba es el sitio más frecuente de embarazo extrauterino o ectópico, el cual puede resistir unos tres o cuatro meses, pero no puede llegar a término porque el ensanchamiento progresivo de la tuba lleva finalmente a su ruptura.

Ovario





El ovario es la gónada femenina; se sitúa dentro de la cavidad peritoneal, pero no está cubierta por peritoneo sino por un epitelio simple cuboideo, a diferencia de las demás vísceras intraperitoneales. Su forma y tamaño son similares a los de una almendra; s peso es de 5g, aproximadamente. El tamaño caría con la edad y la fase del ciclo ovárico; se duplica durante el embarazo y se atrofia después de la menopausia. Su superficie también varía, es lisa hasta la pubertad, cuando se cubre de prominencias a la manera de bolsas o quistes llenos de líquido que corresponden a los folículos ováricos maduros, y vuelve a ser lisa después de la menopausia.

El ovario está situado en la cara posterior del ligamento lato, unido a él por un corto meso peritoneal llamado mesovario por donde llegan hasta la gónada los vasos ováricos. Presenta un ligamento que lo conecta con el útero, el Ligamento propio del ovario y otro que lo conecta con la pared pélvica, el ligamento suspensorio del ovario por donde cursan los vasos ováricos.

El ovario consta de una parte periférica, el córtex cubierto por un epitelio cúbico que se modifica durante el ciclo menstrual, y una parte interna, la médula. En la médula del ovario se encuentran las células intersticiales encargadas de la producción de andrógenos en la mujer. En el córtex están presentes al nacimiento alrededor de 200000 a 400000 folículos ováricos primarios, que permanecen en estado latente hasta la pubertad. Con la instauración de ciclo menstrual se inicia la maduración de varios de ellos. Entre la menarquia y la menopausia alcanzan, desde la primera, un total de 500, aproximadamente.

A partir de la pubertad y por acción de las hormonas gonadotrópicas hipofisiarias (FSH, LH), el ovario sufre cambios cíclicos, lo que corresponde al ciclo ovárico, el cual hace parte del ciclo menstrual. Un ciclo ovárico normal dura 28 días de tres fases:

- Fase folicular: correponde a la primera fase del ciclo, en el cual maduran varios folículos pero solo uno alcanza el máximo desarrollo. Esta fase se exteinde del día 0 al 14 y está estimulada por la FSH u hormona foliculoestimulante. Durante esta fase los folículos ováricos que maduran producen niveles cada vez más elevados de estrógenos, los cuales son responsables de la regeneración del estrato funcional del endometrio durante la fase proliferativa del ciclo endometrial.

- Ovulación: es el fenómeno de la superficie del ovario para liberar el óvulo y ocurre en el día 14 por acción de la LH que aumenta bruscamente su nivel sanguíneo.

- Fase luteal: se presenta a continuación de la ovulación y consiste en la formación del cuerpo lúteo a partir de los restos del folículo que se rompió para librera el óvulo. Esta fase se presenta entre los días 14 y 29 y está regida por la LH. El cuerpo lúteo continúa con la producción de estrógenos pero sintetiza una nueva hormona, la progesterona u hormona del embarazo, principal responsable de la fase secretora del endometrio por la cual el útero se prepara para la implantación del blastocito. Adicionalmente, la progesterona inhibe las contracciones uterinas y permite el desarrollo inicial del embrión.

El folículo ovárico primario consta del óvulo u ovocito rodeado de una capa de células granulosas. Los folículos ováricos vesiculosos o secundarios son aquellos que maduran y acumulan líquido folicular en su interior. De ellos uno solo se convierte en folículo ovárico maduro o de De Graff que es el que se rompe en la superficie del ovario y libera el óvulo. Aquellos folículos vesiculosos que se degeneran en cualquier fase de su desarrollo son llamados folículos atrésicos.

Si no hay embarazo el cuerpo lúteo permanece activo durante 8 a 10 días y luego se degenera; si hay embarazo persiste durante varios meses y luego se degenera. El cuerpo albicante es la cicatriz que queda en el ovario después de la degeneración del cuerpo lúteo. Durante el embarazo el ovario produce una hormona que inhibe las contracciones uterinas prematuras y relaja los ligamentos y cápsulas de las articulaciones pélvicas. Esta hormona es la relaxina

El quiste ovárico se forma cuando no se rompe la superficie del ovario para liberar el óvulo. Si el fenómeno se repite pueden formarse múltiples quistes, lo que se conoce como ovario poliquístico.

Pelvis femenina y masculina, músculos del perineo, diafragma urogenital, ubicación

Pelvis femenina y masculina, músculos del perineo y diafragma urogenital. La pelvis es la parte inferior del tronco, limitada anterolateralmente por los huesos isquion y pubis, a su vez, partes del hueso coxal, y atrás por los huesos sacro y del cóccix. Es una anillo óseo de forma cilíndrica que se ubica por debajo de las lineas terminales de la pelvis que circundan su abertura superior, por la cual se comunica ampliamente con el abdomen.

¿Dónde se ubica la pelvis y qué órganos se ubican en ella? La pelvis contiene el tracto genital femenino, la mayor parte del tracto genital masculino, la vejiga y la parte inferior o pélvica del uréter, la uretra femenina y una parte de la masculina, el recto y el canal anal, los vasos iliacos internos y sus ramas, el plexo sacro y la parte pélvica del sistema nervioso autónomo.

La pared posterolateral de la cavidad pélvica está parcialmente cubierta por los músculos piriforme y obturador interno que actúan sobre el miembro inferior y se describen con él.

En el piso de la cavidad pélvica se encuentra la abertura inferior de la pelvis qie toeme forma de rombo; el conjunto de músculos, fascias y piel que cierra esta abertura inferior es lo que se denomina perineo, atravesado en el plano mediano por la parte terminal de los tractos intestinal, genital y urinario, en una angulación determinada que favorece el papel esfinteriano de los músculos del perineo.



Cinco de los músculos del perineo se unen con los del lado opuesto en un rafé o sitio de entrecruzamiento tendinoso llamada centro tendinoso del perineo, el cual se ubica en la mujer entre la parte inferior de la vagina y el canal anal; en el hombre este centro se ubica entr el bulbo del pene y el canal anal. Para los obstetras el perineo corresponde a la región donde se ubica este centro tendinoso y lo localizan entre el orificio de la vagina y el ano.

Los músculos del perineo son inervados por el nervio pudendo que proviene del plexo sacro y están dispuestos en plnos superficial, medio y profundo; los del plano medio y profundo forman una especie de hamaca que soporta directamente a las vísceras pélvicas e indirectamente a las vísceras abdominales que se encuentran por encima de ellas. La buena tonicidad e integridad de los músculos perineales es esencial para ayudar a mantener estas vísceras en su sitio y evitar que desciendan o se prolapsen.

Pelvis ósea



constitución y estructura



El esqueleto de la parte inferior del tronco está constituido por los dos huesos coxales que, a su vez, son el cíngulo del miembro inferior, y por los huesos sacro y del cóccix. A cada lado de las caras auriculares de los huesos coxal y sacro se articulan mediante las articulaciones sacroiliacas, articulaciones sinoviales planas que en la edad adulta puede permitir la fusión de ambos huesos.

Por su parte los huesos sacro y del cóccix se articulan entre sí por la articulación sacrococcígea, articulación tipo sínfisis como la de los demás cuerpos vertebrales y que también puede permitir la fusión de ambos huesos en la edad adulta. En la parte anterior, en la linea mediana, la cara sinfisaria de ambos huesos del pubis forman con el disco interpúbico la sínfisis púbica, articulación cartilaginosa que puede presentar una especie de cavidad articular.

Este anillo óseo así formado se divide en dos partes esenciales, la pelvis mayor o pelvis falsa que corresponde al esqueleto de la parte inferior del abdomen y la pelvis menor, pelvis verdadera o excavación pélvica que es el esqueleto de la pelvis propiamente dicha. Ambas partes están separadas por la abertura superior de la pelvis delimitada a cada lado por la linea terminal de la pelvis.

Esta última es una linea semicircular que de atrás hacia adelante pasa por el promontorio del hueso sacro, el borde anterior del ala del hueso sacro, la linea arcuada del ilion, el pecten del pubis y el borde superior del cuerpo del pubis. El esqueleto de la pelvis mayor queda conformado, entonces, por el ala del ilion y el ala del hueso sacro y la pelvis menor por el isquion y el pubis del hueso coxal, la parte restante del hueso sacro y el hueso del cóccix.

Diferencias sexuales de la pelvis



Por la manera como se articulan entre sí los dos huesos del pubis se forma entre los dos ramos inferiores el arco del pubis. Debajo de la sínfisis púbica se forma el ángulo subpúbico que difiere entre los dedos índice y pulgar separados, en tanto que en la pelvis masculina es un ángulo (menor de 90°) equivalente a la distancia entre los dedos índice y medio separados.

Otras diferencias sexuales de la pelvis son las siguientes:

- En el hombre las espinas iliacas anteriores superior son invertidas, es decir, están dirigidas medialmente, en tanto que en la mujer son evertidas y dirigidas lateralmente.

- En el hombre la incisura isquiática mayor es cerrada o en forma de gancho, mientras que en la mujer es abierta y sus partes horizontal y vertical forman un ángulo recto.

- En el hombre el espacio entre el borde lateral del hueso sacro y la espina isquiática es más estrecho y solo admite la introducción de dos dedos. En la mujer este espacio es más amplio y permite introducir tres dedos.

- En el hombre el foramen abturado es circular o redondo, en tanto que en loa mujer es ovalado, aunque con mayor frecuencia es triangular que ovalado.

Diámetros de la pelvis femenina



Por su función durante el embarazo, la pelvis femenina es más grácil, ancha, liviana y de menor profundidad que la masculina. Sus dimensiones son muy importantes pues debe permitir el paso del feto durante el parto. La forma de la abertura superior es con mayor frecuencia circular o en forma de corazón de naipe, forma conocida como ginecoidea. Pero también pueden presentarse otros biotipos que en orden de frecuencua de mayor a menor son la antropoidea de forma elíptica anteroposterior, la androidea de forma triangular con base posterior y la platipeloidea o plana que es ovalada en el plano frontal.

Diámetros de la abertura superior



La abertura superior de la pelvis, por ser como la puerta de entrada a la pelvis o canal del parto, es considerada en obstetricia como el plano de encajamiento de la presentación fetal, la cual normalmente debe ser cefálica. En esta abertura deben considerarse los siguientes diámetros:

- Diámetro conjugado: es el diámetro anteroposterior llamado así por ser el menor diámetro de una elipse. Debido a que se extiende del promontorio al borde superior de la sínfisis púbica se conoce como diámetro promontosuprapúbico y debe medir 11cm. Pro ser el que realmente mide la abertura superior de la pelvis se le llama conjguado verdadero. Durante el descenso fetal este no es el diámetro por donde pasa la presentación fetal, la cual en realidad pasa por la parte posterior de la sínfisis púbica. Debido a la saliente hacia atrás que presenta el disco interpúbico, este diámetro, llamado promontorretropúbico, mide 10,5cm y por ser el que realmente utiliza la presentación fetal se le llama conjugado mínimo útil o conjugado obstétrico. Cuando no es posible medir en forma directa el diámetro conjugado verdadero se mide la abertura superior en forma indirecta. Para eso, por vía vaginal se calcula la distancia entre el promontorio y el borde inferior de la sínfisis púbica, lo que constituye el diámetro promontosubpúbico que debe medir más de 12cm, es decir, que los dedos del examinador no deben tocar el promontorio. A este diámetro se le conoce como conjugado diagonal.

- Diámetro oblicuo: se traza de la eminencia iliopúbica de una lado hasta la articulación sacroiliaca del lado contrario. Debe medir 12cm y es el diámetro seguido por la cabeza fetal, la cual rota para que sutura sagital quede paralela a este diámetro.

- Diámetro transverso: se traza por la parte más ancha de la abertura superior y cruza al diámetro conjugado en la unión del tercio posterior con los dos tercios anteriores. Debe medir 13,5cm pero, a pesar de ser más amplio, es demasiado posterior para ser seguido por la presentación fetal.

Diámetros de la abertura inferior



La abertura inferior de la pelvis tiene forma de rombo, completada por los ligamentos sacrotuberales. De adelante a atrás está delimitada por la sínfisis púbica, los ramos isquióubicos, los túberes isquiáticos, los ligamentos sacrotuberales y el ápex del cóccix. Sus diámetros son igualmente importantes por ser la que permite la salida definitiva del feto; debido a esto se le considera el plano de desprendimiento de la presentación fetal. Los siguientes son los diámetros que deben considerarse en ella:

- Diámetro coccisubpúbico: es anteroposterior y se mide del ápex del cóccix al borde inferior de la sínfisis púbica. Debido a que durante el embarazo la articulación sacrococcígea es laza y permite la desviación hacia atrás del cóccix (retropulsión del cóccix), este diámetro varía de 9 a 12cm.

- Diámetro transverso biisquiático: se extiende entre los bordes internos de ambos túberes isquiáticos y debe medir 11cm.

Cuando no es posible medir en forma directa estos diámetros se mide en forma indirecta la abertura inferior de la pelvis. Para eso, con la paciente en posición ginecológica, se mide la distancia entre los túberes isquiáticos que debe ser de 9cm, similar a la anchura del puño del examinador. Desde el punto medio de esta linea bituberal se mide la distancia hasta el ápex del hueso sacro, la cual debe ser de 6cm. La suma de las dos medidas, 15cm, indican una abertura inferior adecuada para el paso de la cabeza fetal.

Diámetros de la pelvis menor o pelvis verdadera



Los diámetros de la pelvis menor son aproximadamente iguales, 11cm, en cualquier dirección que se tomen, excepto el diámetro a la altura de las espinas isquiáticas, el cual se reduce debido a que ellas son largas y están dirigidas hacia adentro. Al plano que pasa por estas espinas se le considera el plano medio de la pelvis por quedar aproximadamente equidistante entre los planos de las aberturas superior e inferior. En obstetricia este plano es llamado "estación cero" de la presencia fetal. Durante el monitoreo del descenso fetal, las distancias a que se encuentre la presentación fetal por encima son 1, 2 ó 3cm negativas y las distancias a que se encuentre por debajo son 1, 2 ó 3cm positivas.

Diafragma de la pelvis





El plano muscular más profundo o superior es el diafragma de la pelvis formado por los músculos elevador del ano y coccígeo. El coccígeo es el más posterior de los músculos de este diafragma; se sitúa por debajo del músculo piriforme (el músculo que se origina en el hueso sacro y sale a la región glútea por el foramen isquiático mayor en compañía de los tramos del plexo sacro). El coccígeo se extiende horizontalmente entre el hueso sacro y la espina isquiática y contribuye a sostener las vísceras pélvicas.

Los músculos que conforman el elevador del ano son:

- Pubococcígeo: se extiende desde el pubis hasta el ápex del cóccix y se une con el del lado opuesto por el ligamento anococcígeo. Desempeña un papel esencial en la continencia urinaria dado que sobre él descansa la cara inferior de la vejiga.

- Pubovaginal: son fibras mediales a las del pubococcígeo que se originan en el pubis, pasan a los lados de la vagina y se insertan por detrás de ella en el centro tendinoso del perineo. Su función es sostener o anclar a la vagina e indirectamente sostener al útero. En el hombre este músculo se llama elevador de la próstata.

- ilicoccígeo: son fibras laterales del puboccocígeo que cubren al músculo obturador interno y su fascia y quedan situadas por debajo y por delante del coccígeo; se unen con las del lado opuesto mediante el ligamento anococcígeo. Su papel es el de sostener las vísceras pélvicas.

- Puborrectal: queda ligeramente inferior al puboccocígeo. Se origina en el pubis y se une con el del lado opuesto por detrás de la unión anorrectal, por lo cual constituyen una especia de cabestrillo por detrás de esta unión obligando a la formación de la flexura perineal del recto. Su papel es importante en la continencia anal.

- Esfínter externo del ano: es como la prolongación hacia abajo del puborrectal; las fibras rodean totalmente al canal anal. Unas fibras de este esfínter se extienden del cóccix al centro tendinoso del perineo, mientras que las fibras que quedan por encima y por debajo rodean circularmente al canal anal. Su acción es participar con el puborrectal en la continnecia anal.

Diafragma urogenital



Los planos medio y superficial solo existen en la parte anterior del perineo, entre los ramos isquiooúbicos. El plano medio es el diafragma urogenital formado por fibras que se extienden horizontalmente entre los ramos isquiopúbicos y corresponden a:

- Esfínter de la uretra: son las fibras anteriores de este diafragma. Se origina en el ramo inferior del pubis y se une con el del lado opuesto rodeando a la uretra. Juega papel secundario en la continencia urinaria.

- Transverso profundo del perineo: se origina en el ramo isquiático y sus fibras se insertan en la vagina y por detrás de ella en el centro tendinoso del perineo. Es un fijador del centro tendinoso del perineo y contribuye con el pubovaginal a anclar o sostener la vagina.

Músculos superficiales del perineo



Son músculos asociados con las partes genitales externas, especialmente con el pene y el clítoris:

- isquiocavernoso: cubre por debajo la parte posterior fija de los cuerpos cavernosos llamada cruz del pene o del clítoris. En el pene juega un papel secundario en la erección al comprimir la parte posterior de estos cuerpo eréctiles con lo cual contribuye a impedir el retorno venoso.

- Bulboesponjoso: en la mujer cubre por debajo al bulbo del vestíbulo, el cuerpo eréctil que se sitúa en el vestíbulo de la vagina, a los lados de la uretra y de la vagina; en el hombre cubre al bulbo del pene, la parte posterior dilatada del cuerpo esponjoso. También converge en el centro tendinoso del perineo y su función en el hombre es contribuir a la emisión del semen ya que comprime el bulbo del pene haciendo que el semen salga en forma sacudida al exterior.

- Transverso superficial del perineo: son fibras escasas que del túber isquiático van al centro tendinoso del perineo por lo que también contribuyen a fijarlo.

Prolapsos y Episiotomía

Durante el parto los músculos del perineo pueden sufrir elongación o desgarro que hará que con el tiempo las vísceras pélvicas pierdan su soporte y se prolapsen o caigan:

- Cistocele es el descenso de la vejiga urinaria a través de la pared anterior de la vagina.

- Histerocele es el descenso del útero a través del canal vaginal.

- Retrocele es el prolapso del recto a través de la pared posterior de la vagina.

El prolapso genital completo incluye a los tres.

La episiotomía es la incisión que se practica en el perineo para evitar el desgarro o dilaceración de sus músculos. Puede ser mediana lateral o directamente mediana a través del centro tendinoso del perineo; en este último caso se corre el riesgo de prolongar la incisión hasta el canal anal. En la episiotomía se secciona la piel, mucosa vaginal, fascias y músculos superficiales y, de ser necesario, el puborrectal.

Vejiga urinaria - Sistema urinario

Características y funciones de la vejiga urinaria como parte del sistema urinario. La vejiga es el órgano muscular hueco que almacena la orina; está localizada dentro de la pelvis, por debajo de la cavidad peritoneal. Cuando está vacía se sitúa por detrás de la sínfisis púbica, pero cuando se llena se eleva por detrás de la pared abdominal anterior.

Cuando está vacía la vejiga tiene una forma cónica, por lo que presenta un ápex dirigido hacia adelante, hacia la pared abdominal anterior, una baso o fondo dirigido hacia atrás, y un cuerpo intermedio que a su vez consta de una pared superior y otra inferior. Su parte más estrecha es el cérvix que se forma en la unión del fondo con la cara inferior del cuerpo.

El cérvix es la parte fija, en tanto que la cara superior del cuerpo es la que queda cubierta por peritoneo, con lo cual la vejiga queda en una posición subperitoneal. Cuando se llena es la cara superior del cuerpo la que asciende por detrás de la pared abdominal y, en este caso, la vejiga adquiere una forma esférica.




La pared vesical presenta una túnica mucosa que también consta de epitelio transicional; cuando está vacía presenta pliegues que desaparecen cuando el órgano se llena.

En la cara interna del fondo se encuentra un área en forma de triángulo llamada trígono vesical, limitado arriba y a cada lado por los orificios ureterales (tienen forma de una pequeña hendidura cubierta por un pliegue de la mucosa) y abajo por el orificio de la uretra que a este nivel presenta una elevación llamada úvula vesical.



La túnica muscular presenta tres capas de músculo liso en diferente dirección; en conjunto se le denomina músculo detrusor el cual es inervado por el sistema parasimpático a través de los nervios esplácnicos pélvicos. En el trígono vesical se encuentran fibras musculares lisas adicionales las cuales constituyen el músculo trigonal, inervado por el sistema simpático.

En el hombre este músculo se contrae durante el coito y obstruye el orificio interno de la uretra, con lo cual impide que el semen que se ha formado en la uretra prostática pase a la vejiga (eyaculación retrograda). Por fuera de la túnica muscular se encuentra la túnica adventicia rodeada por tejido conectivo fibroso laxo con los vasos sanguíneos y los nervios del sistema nervioso autónomo.

La función de la vejiga es la de almacenar la orina entre las micciones y evacuarla mediante la contracción o sístole del músculo detrusor.

El músculo pubococcígeo, perteneciente al piso muscular de la pelvis, es el encargado de la continencia urinaria; por su contracción se relaja en forma refleja el músculo detrusor de la vejiga. Otro músculo de este piso pélvico que participa en este proceso en forma secundaria es el esfínter de la uretra.

La vejiga urinaria, en la mayoría de los vertebrados, excepto en las aves, es un órgano para el almacenamiento temporal de la orina de los riñones, conectado a los riñones por medio de estructuras tubulares llamadas uréteres. Una vejiga urinaria está presente en los peces como una parte expansible del conducto urinario, en anfibios y reptiles que poseen vejiga (Sphenodon, tortugas, la mayoría de los lagartos) como un bolsillo en la cloaca. En los mamíferos, es un saco muscular ampliamente expandible. La vejiga de un humano adulto promedio está distendida incómodamente a un volumen de alrededor de 350 mililitros (1/3 de cuarto de galón) de orina.

En los mamíferos placentarios, un conducto especial, la uretra, conduce desde la vejiga urinaria al exterior; cumple la función excretora de la cloaca más primitiva. En las mujeres, la uretra está separada del tracto genital. En los hombres, los conductos deferentes (tubos portadores de esperma) desembocan en la uretra, y tanto la orina como el semen pasan a través de la uretra para llegar al exterior.

consideraciones clínicas sobre la Uretra



La cistitis es la inflamación de la túnica mucosa de la vejiga. La polaquiuria son las micciones muy frecuentes que puede presentar en caso de cistitis, por ejemplo.

La disuria son las micciones muy difíciles y prolongadas que pueden ser provocadas por una obstrucción del cérvix vesical o de la uretra. La incontinencia, por su parte, es la saluda involuntaria de orina debida a un trastorno del sistema de esfínteres, a una lesión neurológica o a trastornos psíquicos. Cuando esto se presenta en un niño mayor de tres años durante el sueño se conoce como enuresis.

Uréter, uretra - Sistema urinario

Uréter

El uréter es un conducto que se extiende entre la pelvis renal y la vejiga. Tiene una longitud de 25cm y 4 a 5mm de ancho. En su trayecto abdominal se sitúa por delante del músculo psoas mayor, cruza luego la abertura superior de la pelvis y, dentro de ésta, se aproxima a la pared posterior de la vejiga por donde penetra en una dirección muy oblicua. Puede ser doble parcial o totalmente.

La pared del uréter está formada por una túnica mucosa con epitelio transicional, la túnica muscular lisa consta de una capa longitudinal interna y otra circular externa; la túnica adventicia de tejido conectivo fibroso lazo se mezcla con la de la vejiga.

Su función es la de conducir la orina desde la pelvis renal hasta la vejiga y lo hace mediante el peristaltismo suave que lleva a cabo la túnica muscular. Aproximadamente se presentan de una a cinco emisiones de orina, dentro de la vejiga, por minuto.



Consideraciones clínicas



El orificio ureteral ectópico es la condición por la cual el orifico ireteral se encuentra fuera de la vejiga, lo que se acompaña de incontinencia urinaria. El cólico nefrítico, por su parte, se presenta cuando el uréter se distiende bruscamente, especialmente por la obstrucción debida a un cálculo renal.

Uretra







La uretra es el conducto encargado de lleva la orina desde la vejiga hasta el exterior. En la mujer es muy corta, mide unos 3cm, es recta y está estrechamente unida a la pared anterior de la vagina, donde eventualmente pueden formarse fistulas. Su orificio externo se encuentra aproximadamente a 2,5cm por detrás del glande del clítoris. En el hombre la uretra es larga, mide unos 20cm, y es tortuosa. Presenta tres partes: prostática, membranosa y esponjosa.

La uretra prostática recorre esta glándula verticalmente y es la parte más dilatable. Presenta en su pared posterior una serie de especializaciones de la mucosa:

- La cresta uretral es un pliegue vertical que desciende desde el orifico interno de la uretra.

- El colículo seminal es una prominencia redondeada que se encuentra en la parte media de la cresta uretral. En él se encuentran a cada lado los orificios donde se abren o desembocan los conductos eyaculadores.

- Los senos prostáticos son las depresiones que se ubican a cada lado del colículo seminal. En ellos se encuentran los orificios donde desembocan los conductillos de las glándulas prostáticas.

La uretra membranosa es muy corta, de 1cm aproximadamente de largo, y atraviesa al músculo esfínter de la uretra. Es la más vulnerable pues puede sufrir ruptura en caso de un trauma de la pelvis. Su ruptura se acompaña de extravasación de orina a las áreas circundantes.

La uretra esponjosa, llamada también espongiosa o peniana, recorre en toda su longitud el cuerpo esponjoso o espongioso del pene. En el glande presenta una dilatación llamada fosa navicular y se abre al exterior por el orifico externo de la uretra.

Debido a que la uretra está vinculada anatómicamente con las estructuras reproductivas, sus características en los hombres son bastante diferentes de las de las mujeres. La uretra del macho mide alrededor de 18 a 20 cm (7 a 8 pulgadas) de largo y pasa a lo largo del pene antes de vaciarse. En su aparición desde la vejiga, la uretra pasa a través de la glándula prostática y los conductos seminales de los testículos ingresan a la uretra en cada lado, lo que la convierte en la vía para la transmisión del semen y para la descarga de orina.

La uretra masculina se puede dividir en tres secciones: la uretra prostática (el segmento más superior dentro de la próstata), la uretra membranosa (el segmento dentro del esfínter uretral) y la uretra esponjosa (la sección más baja y más larga dentro del pene).

Se pueden reconocer secciones adicionales, que incluyen la uretra preprostática (en el cuello de la vejiga) y la fosa navicular, la uretra pendular y la uretra bulbosa, todas las subdivisiones de la uretra esponjosa. Además, la uretra masculina se puede describir en términos de una región posterior (uretra prostática y membranosa) y una región anterior (uretra esponjosa).

La uretra femenina está incrustada dentro de la pared vaginal, y su abertura está situada entre los labios. La uretra femenina es mucho más corta que la del macho, con solo 4 cm (1.5 pulgadas) de largo. Comienza en el cuello de la vejiga y se abre al exterior justo después de pasar a través del esfínter uretral.

La uretra puede verse afectada por cualquiera de las diversas afecciones. En hipospadias, un trastorno congénito, la uretra se abre en la parte inferior del pene. Tanto la uretra masculina como la femenina están sujetas a uretritis, una condición inflamatoria a menudo causada por una infección. La estenosis uretral, o estrechamiento de la uretra, también puede ser causada por afecciones del desarrollo, así como por inflamación, infección o lesión.

El cáncer de uretra es una condición rara, más común en mujeres que en hombres; el riesgo está influenciado por un historial de cáncer de vejiga, así como por afecciones asociadas con la inflamación crónica de la uretra (por ejemplo, infección frecuente del tracto urinario). Los síntomas comunes de inflamación o infección incluyen dificultad para orinar, micción frecuente, disuria (dolor al orinar) y sangrado o secreción de la abertura uretral. Una condición oscura conocida como síndrome uretral puede diagnosticarse cuando hay síntomas indicativos de infección uretral, pero no hay infección demostrable.