Hígado y vías biliares - Sistema digestivo

Características y funciones del hígado y de las vías biliares como parte del sistema digestivo. El hígado es la glándula más voluminosa del organismo, cuya secreción exocrina, la bilis, es vertida al duodeno. Es una víscera toracoabdominal situada esencialmente por detrás de la pared torácica de lado derecho y se extiende hasta el hipocondrio izquierdo. Presenta una cara diafragmática, convexa, dividida en lobos derecho e izquierdo por la inserción del ligamento falciforme y una cara visceral, plana, relacionada con el estómago, el duodeno y el colon transverso.

La cara visceral del hígado presenta una especie de letra H formada a la izquierda por las fisuras del ligamento terete y del ligamento venoso, a la derecha por la fosa de la vesicula biliar y el surco de la vena cava inferior; la parte horizontal de la H la forma la porta hepática que contiene la vena portal, las arterias hepáticas y los conductos hepáticos. Esta H delimita los lobos derecho e izquierdo, el lobo cuadrado ubicado abajo y adelante y el lobo caudado situada arriba y atrás.















En la parte posterior de la cara diafragmática se encuentra un surco profundo donde se aloja la vena cava inferior que a este nivel recibe a las tres venas hepáticas. El peritoneo envuelve casi totalmente al hígado y se refleja o pasa de la cara diafragmática al diafragma formando el ligamento coronario, de dirección horizontal; también se refleja de la parte anterior de la cara diafragmática a la pared abdominal anterior por encima del ombligo formando el ligamento falciforme.





A nivel microscópico la unidad estructural del hígado es el lóbulo, con forma de hexágono. En el centro del lóbulo se encuentra una vena llamada vena central, de donde la sangre fluye hacia venas perilobulares e interlobulares que finalmente forman tres venas hepáticas que desembocan en la vena cava inferior. En los ángulos del lóbulo hepático, llamados espacios portas, se localiza una rama de la vena portal, una rama de la arteria hepática y un conductillo bilífero.

Dentro del lóbulo los hepatocitos se agrupan formando cordones celulares dispuestos en forma radiada, a la manera de los rayos de una rueda de bicicleta. Entre los cordones de hepatocitos existen dos tipos de espacios. Los más amplios y que están tapizados por endotelio y células reticuloendoteliales o de Kupffer (fagocitarias) son los sinusoides a donde se drena la sangre venosa que trae la vena portal (con nutrientes absorbidos por el intestino y filtrada en el bazo) y la sangre que trae la arteria hepática. Es decir, que en los sinusoides hepáticos se mezclan sangres venos y arterial.

Los espacios más estrechos que quedan en medio de los cordones de hepatocitos se denominan canalículos biliares y hacia ellos es vertida la bilis producida por los hepatocitos. La bilis cursa por ellos hacia la periferia del lóbulo hepático donde se encuentran los conductillos bilíferos. Estos, por su parte, se reúnen para formar los conductos hepáticos derecho e izquierdo

Además de la producción de la bilis, que es su producto de excreción, el hígado cumple una importante función en la síntesis de carbohidratos, grasas y proteínas (como las proteínas plasmáticas tipo albúmia, protrombina, fibrinógeno y globulinas). Almacena vitaminas como las A, D, E, K y B12; tabién almacena glucógeno. Cumple igualmente la importante función de desintoxicación ya que transforma sustancias tóxicas en productos que pueden ser eliminados, principalmente por el riñón y con la bilis. Durante la vida fetal es un importante órgano hemopoyético.

Vía biliar



La vía biliar extrahepática es conocida en clínica como vía biliar principal, formada por el conducto hepático común y el conducto colédoco, y la vía biliar accesoria formada por la vesícula biliar y su conducto cístico. Esta última puede ser extirpada quirúrgicamente. La bilis resulta del metabolismo de los hepatocitos y está compuesta por agua, electrolitos, urea, colesterol, sales y pigmentos biliares. Es almacenada en la vesícula biliar cuya función adicional es concentrarla mediante la absorción de agua y electrolitos.

La bilirrubina es el pigmento que resulta de la descomposición de la hemoglobina y es de dos tipos:

- Bilirrubina B o indirecta: es producida por las células reticuloendoteliales que están presentes tanto en el bazo como en el hígado.

- Bilirrubina A o directa: la producen los hepatocitos y es el resultado de la conjugación o unión a la bilirrubina B de unas cadenas laterales. En esta forma es excretada como componente de la bilis (pigmento biliar).

La colecistoquinina es la hormona producida por el duodeno que estimula la contracción de la vesícula biliar, con la cual la bilis pasa por el conducto cístico hacia el conducto colédoco y por éste hacia el duodeno; es liberada en presencia de grasas en el duodeno. Las sales biliares presentes en la bilis cumplen la función de emulsificar las grasas convirtiendo las gotas grandes de lípidos en gotas pequeñas sobre las cuales pueden actuar las lipasas.

Consideraciones clínicas



La ictericia es la coloración amarillenta de la piel y mucosas por exceso de bilirrubina en la sangre. Puede ser ictericia de bilirrubina indirecta lo que se debe a una hemólisis o destrucción exagerada de glóbulos rojos (caso de la eritroblastosis fetal, por ejemplo) o ictericia de bilirrubina directa debida a la obstrucción de la vía biliar (cálculos biliares que obstruyen el colédoco, por ejemplo).

La colecistitis es la inflamación de la vesícula biliar, en tanto que la colangitis es la inflamación de la vía biliar principal. La colelitiasis es la formación de cálculos en la vesícula biliar cuando se precipitan o compactan los componentes de la bilis.

La hepatitis es la inflamación de los hepatocitos, generalmente de origen viral; la cirrosis es la degeneración de los hepatocitos, con reemplazo del tejido hepático por fibroso, y que suele ser causada por alcoholismo.

Estómago - Sistema digestivo

Características, estructura y funciones del estómago como parte del sistema digestivo humano. El estómago es una parte dilatada del canal alimentario que se extiende entre el orificio cardíaco donde se abre al esófago y el píloro por donde se comunica con el duodeno. Presenta una curvatura menor cóncava hacia la derecha, en relació con el hígado, y una curvatura mayor convexa hacia la izquierda, en relación con el bazo.

La parte del estómago que rodea al orificio cardíaco es la parte cardíaca o cardias, la dilatación que se encuentra a la izquierda del esófago es el fondo, generalmente lleno de aire, la parte vertical es el cuerpo y la parte que se dirige a la derecha para continuarse con el duodeno es la parte pilórica. Esta última presenta el antro pilórico, la porción cercana al cuerpo, y el canal pilórico que se continúa con el duodeno.






La pared gástrica está formada por las túnicas mucosa, submucosa, muscular y serosa. La túnica mucosa presenta un epitelio simple columnar y a nivel del fondo y del cuerpo contiene las glándulas propias que secretan el jugo gástrico. La túnica muscular consta de una capa longitudinal externa, una capa cirular media y una capa oblicua interna. A nivel del orificio cardíaco no existe un esfinter pero es la escotadura o incisura cardíaca que se forma entre el esófago y el fondo y que se hace más profunda por la contracción de las fibras musculares oblicuas del estómago lo que impide el reflujo gastroesófagico.

A nivel del píloro la túnica muscular circular se espesa y forma un verdadero esfínter, el esfínter pilórico, que periódicamente se relaja para permitir el paso del contenido gástrico hacia el duodeno. La túnica serosa es el peritoneo visceral que envuelve externamente al órgano.





Las glándulas propias se encuentran a nivel del fondo y del cuerpo y son encargadas de producir el jugo gástrico y el moco. El jugo gástrico contiene pepsina, un enzima proteolítica, ácido clorhídrico (HCL) que disocia los tejidos vegetales, tiene una acción bactericida y permite la acción de la pepsina, fermento lab que coagula la leche y el facto intrínseco, entre otros. EL factor intrínseco es necesario para la absorción de vitamina B12, la cual se requiere para la eritropoyesis (formación de glóbulos rojos) por parte de la médula ósea roja. La deficiencia de este factor, la cual presentarse por atrofia de la mucosa gástrica, lleva a que se desarrolle un tipo de anemia llamada perniciosa.





La gastrina es una hormona producida por las células glandulares situadas en el antro pilórico y tiene como función estimular la producción de jugo gástrico. La secreción de jugo gástrico es estimulada, además, por impulsos nervioso a cargo del nervio vago y se lleva a cabo en tres fases:

1. Fase cefáilcia: es la fase en que tanto la vista como el sabor y el olor estimulan receptores del encéfalo (hipotálamo) para que a través de los nervios vagos se estimulen las glándulas propias.

2. Fase gástrica: en esta fase la presencia de alimentos en el estómago, estimula, tanto a las glándulas propias por la vía de los nervios vagos debido a la distensión de las paredes gástricas, como a las glándulas del antro al entrar en contacto con ellas para que secreten gastrina.

3. Fase intestinal: en esta fase el paso del quimo al duodeno promueve la liberación de enterogastrona, una hormona que disminuye la contracitilidad y la secreción de jugo gástrico (reflejo enterogástrico).

Consideraciones clínicas



Cuando un estímulo sensorial proveniente del estómago u otra viscera abdominal, de la orofaringe o del encéfalo promueven la contracción violenta de los músculos abdominales y del diafragma se presenta vómito. Otros reflejos relacionados con el estómago son la nausea, por irritación en el territorio del nervio vago, el eructo que aparece por contracción del estómago con relajación del cardias, y la aerofagia o deglución de aire, que tiene una etiología neuropática.

La gastritis es la inflamación de la mucosa gástrica, la cual aparece roja y edematizada. La úlcera gástrica se presenta cuando el moco que protege a la mucosa gástrica es deficiente y el exceso de secreción ácida erosiona o daña las paredes del estómago; eventualmente la úlcera puede perforarse. El cáncer gástrico es uno de los tumores que con mayor frecuencia se presenta en el ser humano.

Esófago - Canal alimentario

Características, estructura y funciones del esófago. El esófago es la continuación de la faringe desde el nivel del cartílago cricoideo (CVI) hasta el nivel de TXI. Se localiza por delante de la columna vertebral y desciende en el cuello por detrás de la tráquea, en el mediastino por detrás del corazón, atraviesa el hiato esofágico del diafragma a nivel de TX y desemboca en el orifico cardíaco del estómago.

Su túnica mucosa presenta un epitelio estratificado plano mucoso. La túnica muscular está constiuida por músculo estriado en el tercio superior, músculo estriado y liso en el tercio medio y músculo liso en el tercio inferior; toda la musculatura recibe su inervación del nervio vago y es la responsable del peristaltismo del esófago.





El esófago presenta tres constricciones o sitios donde su luz se estrecha: una a nivel de su unión con la faringe, otra cuando es cruzado por el arco aórtico y el bronquio principal izquierdo, y la tercera cuando atraviesa el hiato esofágico.

Deglución



La función del esófago es la conducir el bolo alimentario desde la faringe hasta el estómago, lo que corresponde a la tercera fase de la deglución, una fase involuntaria que se lleva a cabo por ondas de contracción y relajación de la musculatura, lo cual constituye el peristaltismo del esófago. La primera fase de la deglución se lleva a cabo en la cavidad oral y es voluntaria.

Una vez formado el bolo alimentario la lengua se eleva para hacer presión sobre él contra el paladar; con la lengua se elevan el hueso hioideo y la laringe. A través del istmo de las fauces el bolo alimentario pasa a la faringe.





En las partes oral y laríngea de la faringe se lleva a cabo la segunda fase de la deglución, también involuntaria, y que requiere de la contracción de la musculatura de la faringe. El paladar muelle o blando se tensa y eleva para impedir el paso del bolo alimentario hacia la nasofaringe, en tanto que la epiglotis es presionada por la lengua y baja para tapar parcialmente el adito laríngeo, con lo cual se impide el paso del bolo hacia el vestíbulo de la laringe. Las contracciones de la musculatura de la faringe hace progresar el bolo alimentario hacia el esófago.

Consideraciones clínicas



A tracés de un punto débil de la pared muscular del esófago, la túnica mucosa puede herniarse formando los llamados divertículos esofágicos; estos sacos eventualmente pueden infectarse (diverticulitis). En el cardioespasmo la parte inferior del esófago no se relaja, con lo cual se obstruye la unión esofagogástrica y se dilata el esófago por encima de esta obstrucción.

La enfermedad por reflujo gastroesofágico: si el esfínter esofágico interior no puede cerrarse adecuadamente después de que los alimentos ingresaron en el estómago, el contenido gástrico puede refluir hacia la parte inferior del esófago. El ácido clorhídrico (HCL) del contenido gástrico puede irritar la pared esofágica y ocasionar una sensación de ardor.

Esta es una afección en la cual los contenidos estomacales vuelven hacia atrás desde el estómago hacia el esófago (el conducto que va desde la boca hasta el estómago). Esto puede irritar el esófago y causa acidez gástrica y otros síntomas molestos.

Entre los factores de riesgo para el desarrollo del reflujo están:

- Consumo de alcohol (posiblemente).
- Hernia de hiato (una afección en la cual parte del estómago pasa por encima del diafragma, el músculo que separa el tórax y la cavidad abdominal).
- Obesidad.
- Embarazo.
- Esclerodermia.
- Tabaquismo.

Cavidad oral (glándulas orales, lengua, dientes) - Canal alimentario

La cavidad oral se divide en una parte anterior o vestíbulo oral y la otra posterior o cavidad oral propia, separadas por los dientes y las encías; se comunica con la faringe por el istmo de las fauces limitado por la úvula, los arcos palatoglosos y el dorso de la lengua. La cavidad oral está tapizada por una túnica mucosa que forma pliegues como los frenillos de los labios y de la lengua y contiene las glándulas orales menores que secretan saliva en forma continua. La cavidad oral contiene la lengua y los dientes.

Glándulas orales





El vestíbulo oral está limitado adelante por las bucas o mejillas y los labios. Además de las glándulas orales menores, la cavidad oral contiene las glándulas orales mayores que secretan saliva solo cuando reciben un estímulo psíquico, olfativo o visual. Son éstas las glándulas parótida, submandibular y sublingual. La glándula parótida se sitúa entre la mandíbula por delante, y el proceso mastoideo y el músculo esternocleidomastoideo por detrás.

Su conducto emerge por la parte anterior de la glándula, cruza horizontalmente sobre el músculo masetero, atraviesa al músculo buccinador y se abre en la papila parotídea situada en el vestíbulo oral, frente al segundo molar superior.



La glándula submandibular se sitúa profunda a la cara interna de la mandíbula, en el trígono submandibular, y su conducto se dirige hacia adelante para abrirse en la carúncula sublingual, una elevación situada bajo la lengua, en la parte anterior del piso de la cavidad oral, a un lado del frenillo de la lengua.

La glándula sublingual se sitúa bajo la lengua, en una depresión de la cara interna del cuerpo de la mandíbula. El conducto sublingual mayor se une al conducto submandibular y con él se abre en la carúncula sublingual, en tanto que los varios conductos sublinguales menores lo hacen en los pliegues sublinguales que cursan bajo la lengua en dirección posterolateral.

Consideraciones clínicas



La disminución de la secreción de saliva debido a deshidratación, fiebre, afecciones de las glándulas salivares o a agentes anticolinérgicos se denomina aptialismo o asialia, mientras que la secreción excesiva se llama ptialismo o sialorrea y puede deberse a una irritación local o a un reflejo visceral. La parotiditis, comúnmente conocida como papera, es la inflamación de la glándula parótida que puede tener etiología viral o bacteriana.

La fisura del labio superior debido a la penetración incompleta del mesodermo en los surcos que separan las prominencias nasal medial y maxilar corresponde al labio leporino o esquistoqueilia. Por su parte el paladar fisurado debido a la falta de fusión de las crestas palatinas es el paladar hendido o uranosquis. Esta fisura puede afecta todo el paladar y asociarse a un defecto del labio superior o puede limitarse a la úvula.

La estomatitis es la inflamación de la túnica mucosa oral que puede resultar de una infección local o de una infección sistémica, de una enfermedad endocrina o de una deficiencia nutricional (como la deficiencia de vitamina C). Limitada a las encías es la gingivitis; limitada a la lengua es la glositis.

Diente



La dentición es de dos tipos. La que se inicia hacia los seis meses de edad y se empieza a reemplazar a partir de los seis o siete años es la dentición decidual (dientes de leche) y en total se completan 20 dientes al final del segundo año de vida (dos incisivos, un canino y dos premolares en cada hemiarco alveolar). La dentición permanente son 32 dientes en total, correspondientes a dos incisivos, un canino, dos premolares y tres molares en cada hemiarco alveolar. Los dientes serotinos son los terceros molares, los cuales aparecen después de los 18 años.







Un diente consta de raíz, la parte que queda embebida dentro del alvéolo dental, cuello, la parte que entra en contacto con la encía, y Corona, la parte que sobresale por fuera de la encía. La cavidad del diente está ocupada por un tejido blando llamado pulpa del diente, la cual está constituida por tejido conectivo fibroso laxo, vasos sanguíneos y linfáticos, y nervios. El material con alto contenido de calcio que forma el cuerpo del diente o su armazón es la dentina que, a nivel de la corona, está cubierta por el esmalte o enamelo y a nivel de la raíz por el cemento, el cual es hueso modificado.

Consideración clínica



EL tejido conectivo que fija la raíz del diente al alvéolo es el periodoncio o ligamento periodontal. La infección o afección degenerativa de este tejido con formación de absceso que puede llevar a la desinserción del diente se conoce como paradontosis o piorrea alveolodental; "guna" en su máximo estado degenerativo o de gingivitis ulceronecrosante aguda.

Lengua



La lengua está situada en el piso de la cavidad oral propia. Está constituida por tejido conectivo, fibras musculares estriadas dispuestas en muchas direcciones para darle su gran movilidad y túnica mucosa que la cubre externamente; en sus dos tercios anteriores presenta elevaciones llamadas papilas linguales y en su tercio posterior nodulaciones de tejido linfoideo que en conjunto se denominan tonisla lingual. El dorso se encuentra parte en la cavidad propia, parte en la orofaringe; en sus dos tercios anteriores presenta el surco mediano de la lengua que la divide en dos mitades y en la unión de los dos tercios anteriores con el tercio posterior una linea en forma de V llamada surco terminal.





La parte fija y posterior de la lengua es la raíz, la parte anterior y móvil es el cuerpo que termina en el ápex. Por su forma, las papilas se denominan filiformes, las que presentan un extremo afilado, fungiformes, las redondeadas a la manera de un hongo, y caliciformes o valladas, las más grandes que presenta una parte central rodeada por una valla o pared. Las dos primera se encuentran en los dos tercios anteriores de la lengua, las valladas, en número aproximado de doce, forman un V en la unión del tercio posterior con los dos tercios anteriores de la lengua, por delante del surco terminal. Solo en las paredes de las caliciformes y fungiformes se encuentran los calículos o botones gustatorios. En los bordes de la lengua se encuentran las pailas foliadas que también contienen calículos gustatorios.

Las funciones de la lengua son: participar en la formación del bolo alimentario y en su deglución (primera fase), participar en la articulación de las palabras conjuntamente con los labios, y como órgano del gusto.

Paredes y músculos abdominales. Regiones del abdomen

Paredes y músculos abdominales junto con las regiones del abdomen. El abdomen es la parte del tronco comprendida entre el tórax y la pelvis; está separado del primero por el diafragma torácico y se comunica ampliamente con la pelvis por la abertura superior de ésta, circundada por las líneas terminales de la pelvis. Sus paredes encierran gran parte del canal alimentario y del sistema urogenital.

En el abdomen se encuentra una gran bolsa serosa (formada por una membrana semejante a la pleura y al pericardio seroso) que delimita la cavidad peritoneal, dentro de la cual se insinúan las vísceras que forman la mayor parte del canal alimentario y sus glándulas anexas (el hígado y el páncreas). El espacio situado por detrás de esta bolsa, contra la pared abdominal posterior, es el espacio retroperitoneal que contiene los riñones y la parte abdominal del uréter, las glándulas suprarrenales, la aorta abdominal, la vena cava inferior, el plexo lumbar y la parte abdominal del tronco simpático.

Regiones del abdomen






























Clínicamente el abdomen ha sido dividido en nueve regiones mediante dos planos horizontales, el plano subcostal y el plano transespinal anterior, y dos planos verticales, los planos medio inguinales derecho e izquierdo.

El plano subcostal se traza por la parte inferior del reborde costal, el transespinal anterior por ambas espinas iliacas anteriores superiores y el medio inguinal por la mitad de la distancia entre la espina iliaca anterior superior y la sínfisis púbica. Las regiones en que queda dividido el abdomen por estos planos y las vísceras que los ocupan son, respectivamente:

- Región hipocondríaca derecha o hipocondrio derecho: es la región superior derecha protegido por la pared torácica, ocupada por el hígado, la vesícula biliar, una parte del duodeno y la flexura cólica derecha.

- Región epigástrica o epigastrio: es la región superior intermedia situada entre ambos rebordes costales, ocupada por el estómago, el hígado y una parte del duodeno.

- Región hipocondríaca izquierda o hipocondrio izquierdo: es la región superior izquierda protegida por la pared torácica, ocupada por el estómago, el bazo, una pequeña parte del hígado y por la flexura cólica izquierda.

- Región lateral derecha o flanco derecho: es la región intermedia derecha ocupada por el colon ascendente.

- Región umbilical o mesogastrio: es la región intermedia mediana situada alrededor del ombligo, ocupada por la mitad inferior del duodeno, el colon transverso y por asas intestinales.

- Región lateral izquierda o flanco izquierdo: es la región intermedia izquierda ocupada por el colon descendente y por asas intestinales del yeyuno.

- Región inguinal derecha o fosa iliaca derecha: es la región inferior derecha ocupada por el ciego y el apéndice.

- Región púbica o hipogastrio: es la región inferior intermedia situada por encima del pubis, ocupada por el colon sigmoideo y asas intestinales del íleon.

- Región inguinal izquierda o fosa iliaca izquierda: es la región inferior izqueirda ocupada por la parte terminal del colon descendente e inicial del colon sigmoideo y por asas intestinales del yeyuno-íleon.

Músculos del abdomen















El abdomen presenta una pared posterior formada internamente por los músculos cuadrado de los lumbos, que se extiende entre la cresta iliaca y la costilla XII, el psoas mayor que se sitúa a un lado de la columba vertebral y el iliaco que ocupa la fosa del mismo nombre en el ala del hueso ilion; por detrás de estos músculos se encuentran los del dorso. Por su parte la pared anterolateral está formada a cada lado por un músculo acintado y paramediano, el recto del abdomen, y tres músculos anchos superpuestos de la superficie a la profundidad: el oblicuo externo, el oblicuo interno y el transverso. Todos los músculos de la pared anterolateral del abdomen reciben su inervación de los nervios intercostales VII a XI, del subcostal y de los nervios iliohipogástrico e ilioinguinal que se originan en el plexo lumbar.

Los músculos del abdomen realizan las siguientes acciones:

- Oblicuo externo: inflexión lateral (inclinar el tronco hacia un lado en el plano frontal) y rotación heterolateral del tronco (girar el tronco hacia el lado contrario).

- Oblicuo interno: inflexión lateral y rotación homolateral del tronco (girar el tronco hacia el mismo lado).

- Transverso: compresión de la cavidad abdominal contribuyendo en forma principal a crear la presión intraabdominal que mantiene a las vísceras abdominales en su sitio.

- Recto: inflexión lateral y flexión del tronco. En esta última acción, que es la de inclinar el tronco hacia adelante en el plano sagital, participan los músculos oblicuos de ambos lados.

CANAL INGUINAL: El canal inguinal es el espacio o intersticio situado en la parte inferior de la pared abdominal anterior, formado por el paso del testículo durante su descenso hasta el escroto y ocupado por el funículo espermático. El equivalente de este último en la mujer es el ligamento terete del útero, un cordón fibroso que se desprende de los lados del útero y se va perdiendo en las paredes del canal y en los labios mayores del pudendo.

CONSIDERACIONES CLÍNICAS

Como consecuencia del proceso inflamatorio o infecciosos de una víscera abdominal superficial (peritonitis localizada) o de toda la cavidad peritoneal (peritonitis generalizada), los músculos de la pared abdominal anterolateral responden contrayéndose lo que se manifiesta por rigidez de la pared. La rigidez de toda la pared abdominal se denomina "abdomen de tabla" y es consecuencia de un "abdomen agudo".

Las hernias corresponden a la protrusión o salida de una víscera a través de un punto débil de la pared abdominal. Generalmente suelen herniarse las asas intestinales que son las vísceras más móviles de la cavidad abdominal y los sitios más frecuentes para la aparición de ellas es la región umbilical (hernias umbilicales) y la región inguinal (hernias inguinales).

Sistema linfático

Características, partes y funciones del sistema linfático. Capilares, vasos y nodos linfáticos. La linfa y la red de vasos por donde circula, forman parte del sistema circulatorio o sistema angiológico del cuerpo. Como parte de este sistema se encuentran otros órganos linfoideos: el timo, el bazo y las tonsilas

Linfa


La linfa se forma en el interior de los tejidos a partir del líquido intersticial o intercelular que baña a las células y que drena hacia capilares venoso o hacia capilares linfáticos. Por ser un filtrado del líquido intersticial y éste, a su vez, del plasma sanguíneo su composición es semejante a la de estos líquidos corporales.

Una vez circula por la red de vasos linfáticos que la conducen se produce su filtración en los nodos linfáticos, es vertida a la sangre venosa.



La linfa se diferencia fundamentalmente del plasma y del líquido intersticial porque contiene menor cantidad de proteínas. La linfa es clara y cristalina, excepto la que proviene del canal alimentario que es lechosa debido a que contiene pequeñas gotas de grasa provenientes de la dieta llamada quilomicrones.

Además de lo anterior, con la linfa circulan linfocitos, anticuerpos, células tumorales o malignas, bacterias, productos tóxicos y partículas extrañas.

Capilares, vasos y nodos linfáticos





Una vez se forma, la linfa empieza a circular a través de vasos cada vez de mayor calibre. En su trayecto pasa por los nodos linfáticos donde es filtrada y se le agregan células y anticuerpos para la defensa del organismo. El nodo linfático tiene la apariencia de un fríjol, con un borde convexo por donde penetra la linfa y otro escotado por donde sale.

En su interior parece una esponja debido a las trabéculas celulares qe delimitan espacios llamados senos linfáticos , por donde circula la linfa. Tanto los vasos como los nodos se disponen en superficiales, los que se encuentran en la tela subcutánea, y profundos, los que acompañan a los vasos sanguíneos.

El capilar linfático es la estructura presente en el interior de los tejidos, entre las células, que posee un extremo ciego y es el sitio donde se forma la linfa porque es el que absorbe el líquido intersticial. Por el extremo opuesto, los capilares linfáticos confluyen para formar vasos de constitución similar a la de las venas, pero de paredes más delgadas. Son éstos los vasos linfáticos aferentes que en número variado penetran por la parte convexa del nodo linfático.

El vaso que sale por el borde escotado del nodo y que generalmente es único es el vaso linfático eferente que se encarga de conducir la linfa que ha sido filtrada en el interior del nodo linfático. Tanto los vasos linfáticos aferente como los eferentes poseen válvulas para dirigir la linfa en una dirección determinada.

Los folículos linfáticos son los cúmulos de tejido linfático que posee el nodo linfático en el córtex y están formados por linfocitos T y B, los cuales proliferan continuamente. Los linfocitos T son los encargados de la respuesta celular del sistema inmunológico, un mecanismo por el cual ellos lleva a cabo la defensa directa contra microorganismos invasores o contra células tumorales.

Los linfocitos tipo B, por el contrario, al entrar en contacto con un antígeno se transforman en células plasmáticas encargadas de producir anticuerpos, lo que constituye la respuesta humoral del sistema inmunológico. Ambos tipos de linfocitos están presentes también en los demás órganos linfoideos secundarios. Adicionalmente, existen dentro del nodo linfático otras células de defensa, las células reticuloendoteliales que con células fagocitarias encargadas de filtrar la linfa ya que le remueven particulas extrañas, bacterias y células malignas.

De la confluencia de varios vasos linfáticos eferentes se forman vasos de mayor calibre, los troncos linfáticos y de la unión de varios troncos linfáticos se forman conductos linfáticos. El conducto que recoge la linfa proveniente de la mitad derecha de la cabeza, el cuello, tórax y miembro superior derecho es llamado conducto linfático derecho que desemboca en el confluente yugulosubclavio derecho (unión de las venas yugular interna y subclavia derechas).

El conducto que recoge la linfa restante, proveniente de casi todo el cuerpo es el conducto torácico que suele originarse en una estructura dilatada llamada cisterna del quilo. Esta cisterna se sitúa en el abdomen por delante de los cuerpos de las vértebras LI y LII, en relación estrecha con la aorta abdominal. El conducto torácico pasa por el hiato aórtico, recorre el mediastino posterior, llega al lado izquierdo del cuello y desemboca en el confluente yugulosubclavio izquierdo.

Los mismos factores que ayudan a la circulación de la sangre venosa ayudan a la circulación de la linfa (contracción muscular, cambios de presión en tórax y abdomen, formación continua de linfa). Por la forma como circula, la linfa constituye una importante vía para las metástasis cancerosas, o sea, la migración de células tumorales malignas de un órgano a otro. oomo es sabido, la otra vía para estas metástasis es la venosa.

Los nodos linfáticos son susceptibles de sufrir inflamación durante un proceso infeccioso; esto se conoce como adenitis: Así mismo, la inflamación de los vasos linfáticos constituye la linfangitis, caracterizada por la aparición de las listas rojas en el integumento. Por otro lado, cuando la luz de los vasos linfáticos se obstruye por la presencia de un parásito (filariosis) o por inflamación de los nodos linfáticos, el integumento se edematiza e hipertrofia. Esto se denomina elefantiasis y afecta especialmente los miembros inferiores y el escroto que pueden alcanzar proporciones enormes.

Timo





EL timo es la glándula madre del sistema inmunológico. Está situada en el mediastino superior, por detrás del esternón, y consta de dos lobos, a su vez divididos en lóbulos, cada uno de los cuales consta de un córtex y una médula. El timo produce los linfocitos responsable de la defensa del organismo contra células tumorales de rechazo a los trasplantes de órganos, entre otras funciones, y son atacados por el VIH, el virus que produce síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

El timo alcanza su máximo desarrollo a la edad de nueve años y en la pubertad empieza su proceso degenerativo o involución, por el cual queda reemplazado totalmente por grasa y tejido fibroso. En el córtex de cada lóbulo se producen los linfocitos T, los cuales migran hacia la médula del lóbulo tímico y por la corriente sanguínea llegan hasta los órganos linfoideos secundarios (bazo, nodos linfáticos y tonsilas); de éstos pasan a los distintos tejidos. El timo es indispensable para el desarrollo y mantenimiento del sistema inmunológico en el feto y el recién nacido y su aplasia o falta de desarrollo conlleva a la disminución de este sistema y a la muerte por infección.

Bazo





El bazo es un órgano intraperitoneal situado en el hipocondrio izquierdo, por detrás del estómago. Su eje mayor sigue la dirección de la X costilla; tiene una cara relacionada con el diafragma y otra con los órganos vecinos, estómago, riñón y colon. El bazo está interpuesto en la circulación sanguínea y, a diferencia de los nodos linfáticos, filtra sangre en lugar de linfa.

La pulpa lienal es el tejido situado en el interior del bazo la cual, a su vez, se divide en alba o blanca y rubra o roja. La pulpa alba está constituida por cúmulos de linfocitos. La pulpa rubra está formada por cordones celulares o cordones esplénicos (de Billroth) que se unen entre sí a la manera de una malla, en medio de cuyos espacios se vierte la sangre proveniente de la arteria lienal. Las células de la pulpa rubra que filtran la sangre porque remueven por fagocitosis las células sanguíneas viejas, así como bacterias y resto celulares son las células reticuloendoteliales.

De la descomposición de la hemoglobina contenida dentro de los eritrocitos fagocitados se forma un pigmento llamado bilirrubina B o indirecta. Por la vía de la vena lienal y del sistema venoso portal este pigmento es llevado hasta el hígado. En este órgano la bilirrubina B es tomada por los hepatocitos que la transforman en bilirrubina A o directa, la cual es eliminada como parte de la bilis.

A pesar de su función el bazo no es esencial para la vida ya que el hígado lleca a cabo una función similar en lo que se refiere a filtración de la sangre (el hígado también tiene células retículoendoteliales o células de Kupffer que cumplen la función fagocitaria). Debido a esto el bazo puede ser extirpado en caso de que se rompa por trauma. Además de su función filtradora de la sangre, el bazo produce linfocitos y anticuerpos, puede actuar como reservorio de sangre y durante la vida fetal es un órgano hematocitopoyético.