Disfunción del Eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA o HPA)


Disfunción del Eje Hipotalámico-Hipofisario-Adrenal (HHA) o también conocido como Eje Hipotalámico-Pituitario-Adrenal (HPA). El eje HPA es un complejo conjunto de relaciones y señales que existen entre el hipotálamo, la glándula pituitaria (también conocida como hipófisis) y las glándulas suprarrenales. La relación e interacción que existe entre estas glándulas es un Eje absolutamente indispensable la existencia de los seres humanos. Es un tema complicado, y la forma en que las glándulas suprarrenales, la glándula pituitaria y el hipotálamo interactúan entre sí ha sido objeto de considerable investigación a lo largo de varias décadas.

En este artículo voy a intentar proveerte de un resumen de cada uno de los elementos que componen al Eje Hipotalámico-Pituitario-Adrenal (HPA) y cómo interactúan entre ellos. Sin este conocimiento, comprender realmente la fatiga suprarrenal o Fatiga del Eje Hipotalámico-Pituitario-Adrenal (HPA), sería algo imposible. La representación simplificada en la siguiente imagen es suficiente para hacerse una idea de lo que realmente hace el eje HPA.

Disfunción del Eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA o HPA)


1. El hipotálamo


La H en HPA (Hipotalámico-Pituitario-Adrenal) hace referencia al Hipotálamo la cual es una pequeña parte del cerebro que hace un gran trabajo cumpliendo una gran cantidad de funciones. Su función principal es enviar mensajes desde el cerebro hacia las glándulas suprarrenales, la hipófisis y otros órganos, por lo que generalmente se considera que es el punto de partida en el eje HPA.

En última instancia, el Hipotálamo es responsable de interactuar en nuestro ritmo ciclo circadiano, se encarga de la regulación de nuestra temperatura corporal y de mantener buenos niveles de energía.

2. La glándula pituitaria o Hipófisis


La glándula pituitaria o Hipófisis vendrían a ser la P del Eje HPA o la segunda H del Eje HHA, respectivamente (recuerda que son lo mismo). Esta glándula incluso es más pequeña que el hipotálamo, pero produce una cantidad extraordinaria de hormonas que nuestro cuerpo necesita para funcionar siempre en óptimas condiciones.

Por ejemplo, esta glándula a pesar de tener el tamaño de un guisante produce hormonas vitales como lo vendrían siendo la Hormona del Crecimiento, la Hormona Anti-Diurética y la Hormona Luteinizante. Está conectada físicamente al hipotálamo y se encuentra en la base de nuestro centro de control (el cerebro).

3. Las glándulas suprarrenales


Por último, tenemos las glándulas suprarrenales o también conocidas simplemente como glándulas Adrenales (de ahí que la A del HHA o HPA hace referencia a éstas). Cada uno de nosotros tiene dos y se "sientan" justo encima de nuestros riñones. Aunque están separadas físicamente del hipotálamo y de la glándula pituitaria, todas estas tres glándulas están profundamente "conectadas". Las glándulas suprarrenales producen incluso más hormonas que la glándula pituitaria: hormonas esteroides como el cortisol, hormonas sexuales como la DHEA (dehidroepiandrosterona) y hormonas del estrés como la adrenalina y la dopamina.

Las hormonas producidas por las glándulas suprarrenales controlan las reacciones químicas en grandes partes de nuestro cuerpo, incluyendo la famosa respuesta de alerta, de "luchar" o "huir" puesto que se encargan de la secreción de adrenalina para aumentar de forma "explosiva" el bombeo sanguíneo y la energía de una momento a otro.

¿Cómo interactúan las diferentes glándulas del eje Hipotalámico-Pituitario-Adrenal?


Decir que glándulas forman parte de este eje y qué funciones cumple cada una por separado es algo relativamente fácil y quizá poco interesante, así que lo realmente interesante viene a ser al explicar cómo interactúan entre sí estas glándulas. Así que para ejemplificarlo vamos a poner como ejemplo la respuestaa típica a una situación estresante.

Comenzamos con el factor estresante. Ese podría ser por ejemplo un momento de peligro físico inminente (huyes de alguien o de algo, necesitas levantar mucho peso para evitar que te aplaste, etc.), o podría ser simplemente algo más cotidiano como por ejemplo el pensar en que tenemos que dar una charla frente a cientos de personas en pocas horas. Cualquiera que sea la situación que nos genere cierto grado de estrés, la reacción de nuestro cuerpo es más o menos la misma.

Luego, nuestro hipotálamo libera la hormona liberadora de corticotropina, que envía un mensaje a la hipófisis. Esto estimula la producción de ACTH (hormona adrenocorticotropa) de la hipófisis, lo que provoca que las glándulas suprarrenales produzcan cortisol. Entre otras cosas, el cortisol eleva el azúcar en el torrente sanguíneo (una vez es degradado del glucógeno hepático e intramuscular) y prepara a nuestro cuerpo para la respuesta de "lucha o huida", situaciones que por lo general requieren de mucha energía. Nuestras glándulas suprarrenales también liberarán adrenalina, lo que aumenta nuestra frecuencia cardíaca y aumenta también nuestra presión arterial.

Estas interacciones continúan hasta que nuestras hormonas alcancen los niveles que nuestro cuerpo necesita, y luego una serie de reacciones químicas comienzan a "apagarse" o cesar. Por ejemplo, el cortisol liberado por las glándulas suprarrenales inhibiría la acción del hipotálamo y de la hipófisis (¡así que estas dos últimas glándulas dejarían de enviar señales para producir más cortisol!). Este es solo uno de los interruptores automáticos que llamamos bucles de retroalimentación negativa, y estos bucles son una de las razones por las cuales el eje HPA es tan extraordinario.

Lo anterior explicado de una forma más simple: debido a la situación estresante, las glándulas suprarrenales ya han liberado mucho cortisol debido a las órdenes recibidas por parte de la hipófisis que en primera instancia recibió una orden directa del hipotálamo. Entonces, cuando ya hay suficiente cortisol en sangre, este hecho hace que el Hipotálamo le diga a la hipófisis que le diga glándulas suprarrenales que dejen de secretar más cortisol.

Entonces, ¿qué sucede cuando presentas fatiga adrenal o fatiga suprarrenal severa? Bueno, esas señales podrían enviarse desde el hipotálamo a la glándula pituitaria, y desde la glándula pituitaria a las glándulas suprarrenales. Pero cuando el mensaje llega a tus glándulas suprarrenales, no pasa nada. Las glándulas suprarrenales se han agotado tanto que no pueden liberar o producir las hormonas que necesitas para reaccionar a una situación estresante.

De hecho, nuestro cuerpo necesita constantemente las hormonas que producen las glándulas suprarrenales. Cuando se agotan, descubrimos que muchos de nuestros niveles de hormonas comienzan a disminuir. Otras partes del sistema endocrino intentan compensar el trabajo que deberían realizar estas glándulas suprarrenales debilitadas, pero eso solo conduce a niveles más bajos de hormonas y neurotransmisores en otros lugares. Pronto, comenzamos a sentirnos constantemente cansados ​​y letárgicos, y exhibimos los síntomas típicos de la fatiga suprarrenal.

Bibliografía:

Tórtora y Derrickson. Principios de anatomía y fisiología (onceava edición)

https://www.britannica.com

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Oleh

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