Nervios craneales o pares craneales - anatomía


Anatomía de los Nervios craneales (esquema, inervación, funciones sensitivas y motoras). Los nervios craneales o pares craneales pueden ser pensados como nervios espinales modificados, ya que los tipos de fibras funcionales generales que se encuentran en los nervios espinales también se encuentran en los nervios craneales, pero se complementan con fibras aferentes o eferentes especiales.

Las fibras que transportan el olfato (en el nervio craneal I) y el gusto (en los nervios craneales VII, IX y X) se clasifican como aferentes viscerales especiales, mientras que la designación de aferentes somáticos especiales se aplica a fibras que transportan visión (nervio craneal II) y equilibrio y audición (nervio craneal VIII). Los músculos esqueléticos que surgen de los arcos branquiales son inervados por las fibras de los nervios craneales V, VII, IX y X; Estos se clasifican como fibras viscerales eferentes especiales.

Nervios craneales (pares craneales) - anatomía

Los nervios craneales (I-XII) y sus áreas de inervación.

Los 12 pares de nervios craneales se identifican por su nombre o por el número romano o árabe.


El nervio olfatorio (NC I o 1)



Las células bipolares en la mucosa nasal dan lugar a axones que entran en la cavidad craneal a través de los agujeros en la placa cribriforme del hueso etmoidal. Estas células y sus axones, que totalizan alrededor de 20 a 24 en número, constituyen el nervio olfativo. Una vez en la cavidad craneal, las fibras terminan en una estructura ovalada pequeña que descansa sobre la placa cribriforme llamada bulbo olfatorio. Como se ha indicado anteriormente, el componente funcional de las fibras olfativas es aferente visceral especial. La lesión o enfermedad del nervio olfativo puede dar como resultado anosmia, que es la incapacidad para detectar olores; También puede entorpecer el sentido del gusto.

El nervio óptico (NC II ó 2)



Las varillas y conos en la retina del ojo reciben información de los campos visuales y, a través de las células intermedias, transmiten esta entrada a las células ganglionares de la retina. Los axones de las células ganglionares convergen en el disco óptico, pasan a través de la esclerótica y forman el nervio óptico. Una rama de cada ojo entra en el cráneo a través del foramen óptico, y se unen para formar el quiasma óptico. En el quiasma, las fibras de las mitades nasales de cada retina cruzan, mientras que las de las mitades temporales permanecen sin cruzar. De esta manera, los tramos ópticos, que se extienden desde el quiasma hasta el tálamo, contienen fibras que transportan información desde ambos ojos. La lesión a un nervio óptico, por lo tanto, resulta en la ceguera total de ese ojo, mientras que el daño en el tracto óptico en un lado resulta en ceguera parcial en ambos ojos.

Las fibras ópticas también participan en el alojamiento de la lente y en el reflejo pupilar de la luz. Dado que el espacio subaracnoideo alrededor del cerebro es continuo con el que hay alrededor del nervio óptico, los aumentos en la presión intracraneal pueden dar lugar a papiledema, o daño al nervio óptico, cuando sale del bulbo del ojo.

El nervio oculomotor (NC III o 3)



El nervio oculomotor surge de dos núcleos en el mesencéfalo rostral. Estos son: 1) el núcleo oculomotor, fuente de las fibras eferentes somáticas generales a los músculos rectos superiores, medianos e inferiores, al músculo oblicuo inferior, y al músculo superyusante del levantador de las palpebras, y 2) al núcleo de Edinger-Westphal, que proyecta las fibras viscerales eferentes preganglionares viscerales al ganglio ciliar.

El nervio oculomotor sale del mesencéfalo ventral, atraviesa la duramadre, recorre la pared lateral del seno cavernoso y sale de la cavidad craneal a través de la fisura orbital superior. Dentro de la órbita se ramifica en una rama superior (a los músculos recto superior y elevador) y una rama inferior (a los músculos medianos e inferiores del recto, a los músculos oblicuos inferiores y al ganglio ciliar). Las fibras postganglionares del ganglio ciliar inervan el músculo esfínter pupilar del iris, así como el músculo ciliar.

Las neuronas oculomotoras se proyectan principalmente a los músculos orbitarios en el mismo lado de la cabeza. Una lesión del nervio oculomotor resultará en parálisis de los tres músculos rectos y del músculo oblicuo inferior (haciendo que el ojo gire hacia abajo y ligeramente hacia afuera), parálisis del músculo superioso del levantador palpebral (caída de los párpados) y parálisis del Las pupilas de los esfínteres y los músculos ciliares (de manera que el iris permanezca dilatado y la lente no se adapte).

El nervio troclear (NC IV o 4)



El cuarto nervio craneal es único por tres razones. En primer lugar, es el único nervio craneal que sale del lado dorsal del tronco encefálico. En segundo lugar, las fibras del núcleo troclear se cruzan en el mesencéfalo antes de salir, de modo que las neuronas trocleares inervan el músculo oblicuo superior contralateral (lado opuesto) del ojo. En tercer lugar, las fibras trocleares tienen un curso intracraneal largo antes de perforar la duramadre.

El núcleo troclear se localiza en el mesencéfalo caudal; El componente funcional de estas células es general eferente somático. Después de salir por el lado dorsal del mesencéfalo, el nervio troclear rodea el mesencéfalo, atraviesa la duramadre y atraviesa la pared lateral del seno cavernoso. A continuación, entra en la órbita a través de la fisura orbital superior e inerva sólo el músculo oblicuo superior, que gira el ojo hacia abajo y ligeramente hacia fuera. El daño al nervio troclear resultará en la pérdida de este movimiento ocular y puede producir una visión doble (diplopía).

El nervio trigémino (NC V o 5)



El nervio trigémino es el más grande de los nervios craneales. Tiene componentes motores y sensoriales, siendo las fibras sensoriales aferentes somáticas generales y las fibras motoras viscerales eferentes especiales. La mayoría de los cuerpos celulares de las fibras sensoriales se localizan en el ganglio trigeminal, que está unido a la protuberancia por la raíz del trigémino. Estas fibras transmiten dolor y sensaciones térmicas de la cara, cavidades bucales y nasales, partes de la duramadre y senos nasales, sensaciones de presión profunda e información de las terminaciones sensoriales en los músculos. Las fibras motoras del trigémino, que sobresalen de los núcleos de la protuberancia, inervan a los músculos de la masticación (masticación).

Las lesiones del nervio trigémino producen pérdidas sensoriales en la cara o en la cavidad oral. El daño a las fibras motrices provoca la parálisis de los músculos masticatorios; Como resultado, la mandíbula puede colgar abierta o desviarse hacia el lado lesionado cuando se abre. La neuralgia del trigémino, o tic douloureux, es un dolor intenso que proviene principalmente de áreas suministradas por fibras sensoriales de las ramas maxilar y mandibular de este nervio.

El ganglio trigeminal da lugar a tres grandes nervios: el oftálmico, el maxilar y el mandibular.

Nervio oftálmico

El nervio oftálmico pasa a través de la pared del seno cavernoso y entra en la órbita a través de la fisura orbital superior. Las ramas en la órbita son: 1) el nervio lagrimal, que inerva a la glándula lagrimal, parte del párpado superior, y la conjuntiva, 2) el nervio nasociliar, que inerva a la mucosa de parte de la cavidad nasal, el tentorium cerebelli (Tienda del cerebelo) y algunos de la duramadre de la fosa craneal anterior y la piel en el dorso y la punta de la nariz, y 3) el nervio frontal, que inerva la piel del párpado superior, la frente y el cuero cabelludo por encima de los ojos hasta el vértice de la cabeza.

Nervio maxilar

El nervio maxilar pasa a través del seno cavernoso por debajo del nervio oftálmico y pasa a través del agujero torrencial hacia la cavidad orbital. Las ramas del nervio maxilar son: 1) las ramas meníngeas que inervan a la duramadre de la fosa craneal media; 2) los nervios alveolares, sirviendo los dientes superiores y la encía y el revestimiento del seno maxilar; Y nervios palatinos, que inervan porciones de la cavidad nasal y mucosa del paladar duro y blando, y (4) los nervios infraorbitario, zigomático, temporal y cigomáticofacial, sirviendo el labio superior, las superficies laterales de la nariz, el párpado inferior y Conjuntiva, y la piel en la mejilla y el lado de la cabeza detrás del ojo.

Nervio mandibular

El nervio mandibular sale de la cavidad craneal a través del foramen oval y inerva (1) a las meninges y partes de las fosas craneales anteriores (ramas meníngeas), (2) la articulación temporomandibular, la piel sobre parte del oído y la piel sobre los lados de La cabeza por encima de las orejas (nervio auriculotemporal), (3) la mucosa oral, los dos tercios anteriores de la lengua, la gingiva adyacente a la lengua y el suelo de la boca (nervio lingual), y (4) los dientes mandibulares Nervio alveolar inferior). La piel sobre las superficies lateral y anterior de la mandíbula y el labio inferior es servida por ramas cutáneas del nervio mandibular.

Las fibras motoras del trigémino salen de la cavidad craneal a través del foramen oval, junto con el nervio mandibular. Inervan a los músculos de la masticación (temporalis, maseteros, pterigoides medial y lateral), tres músculos implicados en la deglución (porciones anteriores del músculo digástrico, músculo mylohioideo y tensor del velo palatino) y el tensor tímpano, músculo que tiene Un efecto de amortiguación en ruidos fuertes estabilizando la membrana timpánica.

El nervio de Abducens (NC VI o 6)



Desde su núcleo en la caudal, el nervio abducente sale del tronco cerebral en la unión pón-médula, atraviesa la duramadre, pasa por el seno cavernoso cercano a la arteria carótida interna y sale de la bóveda craneal a través de la fisura orbital superior. En la órbita, el nervio abducente inerva el músculo recto lateral, que gira el ojo hacia fuera. El daño al nervio de los abducens da lugar a una tendencia para que el ojo desvíe medial, o cruce. La visión doble puede resultar en intento de mirada lateral. El nervio a menudo se ve afectado por el aumento de la presión intracraneal.

Nervio facial (NC VII ó 7)



El nervio facial está compuesto por una raíz grande que inerva los músculos faciales y una pequeña raíz (conocida como el nervio intermedio) que contiene fibras sensoriales y autónomas.

Desde el núcleo facial en la protuberancia, las fibras motoras faciales penetran en el conducto auditivo interno, pasan a través del hueso temporal, salen del cráneo a través del foramen estilomastoideo y se ventilan por cada lado de la cara frente a la oreja. Las fibras del nervio facial son eferentes viscerales especiales; Inervan los pequeños músculos del oído externo, los músculos superficiales de la cara, el cuello y el cuero cabelludo, y los músculos de la expresión facial.

El nervio intermedio contiene fibras sensitivas autonómicas (parasimpáticas) así como generales y especiales. Las fibras autonómicas preganglionares, clasificadas como eferentes viscerales generales, se proyectan desde el núcleo salivatorio superior en la protuberancia. Saliendo con el nervio facial, pasan al ganglio pterigopalatino a través del nervio petrosal mayor (una rama del nervio facial) y al ganglio submandibular por medio del nervio cordal del tímpano (otra rama del nervio facial que une la rama lingual del nervio mandibular).

Las fibras posganglionares del ganglio pterigopalatino inervan las glándulas nasales y palatinas y la glándula lagrimal, mientras que las del ganglio submandibular inervan a las glándulas salivales submandibulares y sublinguales. Entre las componentes sensitivas del nervio intermedio, las fibras aferentes somáticas generales retransmiten la sensación de la superficie caudal del oído, mientras que las fibras aferentes viscerales especiales se originan de las papilas gustativas en los dos tercios anteriores de la lengua, curso en la rama lingual de la mandíbula Nervio y, a continuación, unir el nervio facial a través de la rama tympani corda. Las fibras aferentes somáticas y viscerales tienen cuerpos celulares en el ganglio geniculado, que se localiza en el nervio facial cuando pasa a través del canal facial en el hueso temporal.

Lesión al nervio facial en el tronco cerebral produce una parálisis de los músculos faciales conocida como Bell parálisis, así como una pérdida de la sensación de sabor de los dos tercios anteriores de la lengua. Si el daño ocurre en el foramen estilomastoideo, los músculos faciales se paralizarán pero el sabor estará intacto.

El nervio vestibulococlear (NC VIII u 8)



Este nervio craneal tiene una parte vestibular, que funciona en equilibrio, equilibrio y orientación en el espacio tridimensional, y una parte coclear, que funciona en el oído. El componente funcional de estas fibras es aferente somático especial; Se originan de receptores situados en el hueso temporal.

Los receptores vestibulares se localizan en los conductos semicirculares del oído, que proporcionan información sobre los movimientos rotatorios (aceleración angular) y en el utrículo y el sáculo, que generan información sobre la aceleración lineal y la influencia de la atracción gravitacional. Esta información es retransmitida por las fibras vestibulares, cuyos cuerpos celulares bipolares están localizados en el ganglio vestibular (Scarpa). Los procesos centrales de estas neuronas salen del hueso temporal a través del meato acústico interno y entran en el tronco cerebral junto al nervio facial.

Los receptores auditivos de la división coclear se localizan en el órgano de Corti y siguen la forma espiral (alrededor de 2,5 vueltas) de la cóclea. El movimiento del aire contra el tímpano inicia la acción de los osículos del oído, que, a su vez, causa el movimiento del líquido en la cóclea espiral. Este movimiento fluido es convertido por el órgano de Corti en impulsos nerviosos que se interpretan como información auditiva. Las células bipolares de la espiral, o Corti, se ramifican en los procesos centrales que se desarrollan con el nervio vestibular. En el tronco cerebral, las fibras cocleares se separan de las fibras vestibulares para terminar en los núcleos coclear dorsal y ventral.

Las lesiones de la raíz vestibular dan como resultado trastornos del movimiento ocular (nistagmo), marcha inestable con tendencia a caer hacia el lado de la lesión, náuseas y vértigo. El daño a la cóclea o al nervio coclear da como resultado una sordera completa, zumbido en el oído (tinnitus), o ambos.

El nervio glosofaríngeo (NC IX o 9)



El noveno nervio craneal, que sale del cráneo a través del foramen yugular, tiene componentes motores y sensoriales. Los cuerpos celulares de las neuronas motoras, situados en el núcleo ambiguo de la médula oblonga, proyectan como fibras viscerales eferentes especiales al músculo estilofaríngeo. La acción del stylopharyngeus es elevar la faringe, como en la mordaza o la deglución. Además, el núcleo salivatorio inferior de la médula envía fibras eferentes viscerales generales al ganglio ótico a través de la rama petrosal menor del noveno nervio; Las fibras óticas posganglionares inervan la glándula salivar parótida.

Entre los componentes sensoriales del nervio glosofaríngeo, las fibras aferentes viscerales especiales transmiten la sensación gustativa del tercio posterior de la lengua a través de las ramas linguales del nervio. Las fibras aferentes viscerales generales de la faringe, la parte posterior de la lengua, las partes del paladar blando y la trompa de Eustaquio, el cuerpo carotídeo y el seno carotídeo tienen sus cuerpos celulares en los ganglios superior e inferior, situados respectivamente dentro de la yugular Agujero y justo fuera del cráneo. Las fibras sensoriales en la rama carotídea detectan una mayor presión sanguínea en el seno carotídeo y envían impulsos a la médula que finalmente reducen la frecuencia cardiaca y la presión arterial; Esto se conoce como el reflejo del seno carotídeo.

Nervio vago (NC X o 10)



El nervio vago tiene la distribución más extensa en el cuerpo de todos los nervios craneales, innervando estructuras tan diversas como la superficie externa del tímpano y los órganos abdominales internos. La raíz del nervio sale de la cavidad craneal a través del agujero yugular. Dentro del agujero está el ganglio superior, que contiene cuerpos celulares de fibras aferentes somáticas generales, y justo externo al agujero es el ganglio inferior, que contiene células viscerales aferentes.

Las sensaciones de dolor y temperatura del tímpano y del conducto auditivo externo y las fibras del dolor de la duramadre de la fosa craneal posterior se transmiten sobre las fibras aferentes somáticas generales en las ramas auriculares y meníngeas del nervio. Los capullos de sabor en la raíz de la lengua y en la epiglotis contribuyen fibras aferentes viscerales especiales a la rama laríngea superior.

Las fibras aferentes viscerales generales que transmiten sensación desde la faringe inferior, la laringe, la tráquea, el esófago y los órganos del tórax y el abdomen a la flexura izquierda (esplénica) del colon convergen para formar los nervios vagal posterior (derecho) y anterior (izquierdo). Los nervios vagales derecho e izquierdo se unen en el tórax por las ramas cardíaca, pulmonar y esofágica. Además, las fibras aferentes viscerales generales de la laringe por debajo de los pliegues vocales se unen al vago a través de los nervios laríngeos recurrentes, mientras que las entradas comparables de la laringe superior y la faringe son transmitidas por los nervios laríngeos superiores y por las ramas faríngeas del vago. Una rama vagal al cuerpo carotídeo surge generalmente del ganglio inferior.

Las fibras motoras del nervio vago incluyen fibras eferentes viscerales especiales que surgen del núcleo ambiguo del bulbo raquídeo y músculos constrictores faríngeos innervantes y músculos palatinos a través de las ramas faríngeas del vago así como el nervio laríngeo superior. Toda la musculatura laríngea (excluyendo el cricotiroide pero incluyendo los músculos de los pliegues vocales) es inervada por fibras que surgen en el núcleo ambiguo. Las células del núcleo motor dorsal de la médula distribuyen fibras eferentes viscerales generales a plexos o ganglios que inervan a la faringe, laringe, esófago y pulmones. Además, las ramas cardiacas surgen de plexos en el cuello inferior y el tórax superior y, una vez en el abdomen, el vago da lugar a ramas o plexos gástricos, celíacos, hepáticos, renales, intestinales y esplénicos.

El daño a un nervio vago resulta en ronquera y dificultad para tragar o hablar. La lesión de ambos nervios provoca aumento de la frecuencia cardíaca, parálisis de la musculatura faríngea y laríngea, atonia del esófago y musculatura intestinal, vómitos y pérdida de los reflejos viscerales. Tal lesión suele ser mortal, ya que la parálisis de los músculos laríngeos puede dar lugar a asfixia.

El nervio accesorio (NC XI o 11)



El nervio accesorio está formado por fibras de la médula oblonga (conocidas como raíz craneana) y por fibras de los niveles cervicales C1-C4 (conocidas como raíz espinal). La raíz craneana se origina en el núcleo ambiguo y sale de la médula debajo del nervio vago. Sus fibras se unen al vago y se distribuyen a algunos músculos de la faringe y de la laringe a través de las ramas laríngeas faríngeas y recurrentes de ese nervio. Por esta razón, la parte craneal del nervio accesorio es, para todos los propósitos prácticos, parte del nervio vago.

Las fibras que surgen de los niveles espinales salen del cordón, se unen y ascienden como la raíz espinal del nervio accesorio, entran en la cavidad craneal a través del agujero magno y luego se dejan inmediatamente a través del agujero yugular. El nervio accesorio se ramifica en el músculo esternocleidomastoideo, que inclina la cabeza hacia un hombro con una rotación hacia arriba de la cara hacia el lado opuesto, y el músculo trapecio, que estabiliza y encoge los hombros.

El nervio hipogloso (NC XII o 12)



El nervio hipogloso inerva ciertos músculos que controlan el movimiento de la lengua. Del núcleo hipogloso en el bulbo raquídeo, las fibras eferentes somáticas generales salen de la cavidad craneal a través del conducto hipogloso y entran en el cuello muy cerca de los nervios accesorio y vago y de la arteria carótida interna. El nervio entonces loops hacia abajo y hacia adelante en el suelo de la boca y las ramas en la musculatura de la lengua por debajo. Las fibras hipoglosas terminan en músculos intrínsecos de la lengua, que modifican la forma de la lengua (al igual que en los bordes), así como en los músculos extrínsecos que son responsables de cambiar su posición en la boca.

Una lesión del nervio hipogloso en el mismo lado de la cabeza resulta en la parálisis de la musculatura intrínseca y extrínseca en el mismo lado. La lengua se atrofia y, al intentar la protrusión, se desvía hacia el lado de la lesión.

Bibliografía:

Tórtora y Derrickson. Principios de anatomía y fisiología (onceava edición)

https://www.britannica.com

Artículos relacionados

Nervios craneales o pares craneales - anatomía
4/ 5
Oleh

Suscríbete via email

¿Te gustó el artículo? Suscríbete para recibir las actualizaciones en tu correo electrónico.