Uniones celulares y tipos de tejidos


En este artículo se describirán las estructuras y funciones de los principales tipos de uniones celulares. También se nombrarán los cuatro tipos de tejidos básicos que constituyen el cuerpo humano y establecer características básicas de cada uno.

Los tejidos del organismo pueden clasificarse en cuatro tipos básicos de acuerdo con su función y estructura:

1. El tejido epitelial reviste la superficie del cuerpo y tapiza los órganos huecos, cavidades y conductos. También da origen a las glándulas.

2. El tejido conectivo protege y da soporte al cuerpo y sus órganos. Varios tipos de tejido conectivo mantienen los órganos unidos, almacenan energía (como el tejido adiposo) y otorgan inmunidad contra micro-organismos patógenos.

3. El tejido muscular genera la fuerza física necesaria para movilizar las estructuras corporales.

4. El tejido nervioso detecta cambios en una gran variedad de situaciones dentro y fuera del cuerpo, y responde generando potenciales de acción (impulsos nerviosos) que contribuyen a mantener la homeostasis.

La mayoría de las células epiteliales y algunas células musculares y nerviosas están estrechamente asociadas en unidades funcionales. Las uniones celulares son puntos de contacto entre las membranas plasmáticas de las células. Aquí se consideran los cinco tipos de uniones intercelulares más importantes: uniones estrechas, uniones adherentes, desmosomas, hemidesmososmas y uniones de hendidura.

Uniones celulares



Uniones estrechas



Las uniones estrechas son una especie de red de proteínas transmembrana que fusionan las caras laterales de las membranas plasmáticas celulares adyacentes. Las células del tejido epitelial que tapizan el estómago, el intestino y la vejiga tienen uniones estrechas para retardar el paso intercelular de sustancias e impedir la pérdida del contenido de estos órganos hacia la sangre o los tejidos circundantes.


Uniones de adherencia



Las uniones de adherencia o intermedias contienen la placa, una densa capa de proteínas en el interior de la membrana plasmática que se une a proteínas de membrana y a microfilamentos del citoesqueleto. Son en realidad unas glucoproteínas transmembrana llamadas cadherinas las que unen las células. Cada cadherina se inserta en la placa desde el lado opuesto de la membrana plasmática, atraviesa parcialmente el espacio intercelular y se conecta con la cadherina de una célula adyacente. En las células epiteliales, las uniones adherentes forman zonas extensas denominadas cinturones de adhesión, porque circundan a la célula del mismo modo que el cinturón rodea a la cintura. Las uniones de adherencia ayudan a las superficies epiteliales a resistir la separación durante actividades contráctiles, como cuando los alimentos progresan a lo largo del intestino.

Desmosomas



Como las uniones de adherencia, los desmosomas, contienen una placa y glucoproteínas transmembrana (cadherinas) que se extienden en el espacio intercelular entre las membranas de dos células adyacentes y las unen. Sin embargo, a diferencia de las uniones adherentes, la placa de los desmosomas no se une a los microfilamentos. En su lugar se une a otros elementos del citoesqueleto llamados filamentos intermedios, que están reconstituidos por la proteína queratina. Los filamentos itermedios se extienden desde los desmosomas de una lado de la célula, a través del citosol, hasta los desmosomas en el lado celular opuesto. Semejante disposición estructural contribuye a la estabilidad de las células y tejidos. Estas clases de uniones focales (como puntos de soldadura) son comunes en las células de la epidermis (la capa más externa de la piel) y en las células del músculo cardíaco. Los demosomas evitan que las células epiteliales se separen cuando están bajo tensión y que las células cardíacas se separen en la contracción.

Hemidesmosomas



Los hemidesmosomas se asemejan a los desmosomas pero no unen células adyacentes. El nombre proviene del hecho que se parecen a la mitad de un desmosoma. Pero las glucoproteínas transmembrana en los hemidesmosomas son integrinas en el lugar de cadherinas. En el interior de la membrana plasmática las integrinas se unen a filamentos intermedios compuestos por queratina. En la parte externa de la membrana plasmática, las integrinas se unen a la proteína laminina, presente en la membrana basal. Por ello los hemidesmosomas no unen a las células entre sí sino a la membrana basal.

Uniones de hendidura



En la uniones de hendidura, las proteínas de membrana llamadas conexinas forman delicados túneles llenos de líquido denominados conexones que comunican células vecinas. Las membranas plasmáticas de las uniones en hendidura no están fusionadas como las de las uniones estrechas sino que se hallan separadas por espacios intercelulares estrechos. A través de los conezones, los iones y las moléculas pequeñas pueden difundirse desde el citosol de una célula al de la otra. La transferencia de nutrientes, y quizá de desechos celulares, se produce a través de estas uniones en los tejidos avasculares, como el cristalino y la córnea del ojo. Las uniones en hendidura permiten a las células de un tejido comunicarse entre sí. Durante el desarrollo embrionario, algunas de las señales químicas y eléctricas que regulan el crecimiento y la diferenciación celulares viajan por las uniones en hendidura. Estas también permiten a los impulsos nerviosos o musculares difundirse rápidamente entre las células, un proceso crucial para el funcionamiento normal de ciertas partes del sistema nervioso y para la contracción del músculo cardíaco, del tubo digestivo y del útero.

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