Plaquetas




A parte de las células inmaduras que se convierten en eritrocitos y leucocitos, las células madre hemopoyéticas también se diferencian a células que producen plaquetas.

Bajo la influencia de la hormona trombopoyetina, las células madre mieloides se convierten en unidades formadoras de colonias megacariocíticas que, a su vez, devienen en células precursoras llamadas megacarioblastos. Los megacarioblastos se transforman en megacariocitos, grandes células que se escinden en 2 mil a 3 mil fragmentos. Cada fragmento, encerrado por una porción de membrana plasmática, es una plaqueta (trombocito).



Las plaquetas se liberan desde los megacariocitos en la médula ósea roja, y después entran a la circulación sanguínea. Hay entre 150 mil y 400 mil plaquetas por cada microlitro de sangre. Tienen forma de disco de 2 a 4 micrometros de diámetro y muchas vesículas, pero carecen de núcleo.

Las plaquetas contribuyen a frenar la pérdida de sangre en los vasos sanguíneos dañados formando un tapón plaquetario. Sus gránulos también contienen sustancias que, una vez liberadas, promueven la coagulación de la sangre. Su promedio de vida es breve, por lo general de tan sólo 5 a 9 días. Las plaquetas muertas y envejecidas son eliminadas por los macrófagos esplénicos y hepáticos.

Hemograma




Un hemograma completo es una prueba muy valiosa que permite diagnosticar anemias y diversas infecciones. Habitualmente incluye el recuento de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas por microlitro de sangre total; el hematocrito; y el recuento diferencial de glóbulos blancos.

También se determina la cantidad de hemoglobina en gramos por mililitro de sangre. Los valores normales de hemoglobina son: niños, 14-20 g/mL de sangre; mujeres adultas, 12-16 g/mL de sangre; y hombres adultos, 13,5-18 g/mL de sangre.

Artículos de interés

0 comentarios

Recibe actualizaciones en tu e-mail

Búsqueda personalizada

Suscríbete


Recibe nuevos artículos en tu correo

Síguenos en Facebook