Grupos sanguíneos


La superficie de los eritrocitos contiene una variedad genéticamente determinada de antígenos compuestos por glucoproteínas y glucolípidos. Estos antígenos, llamados aglutinógenos, se encuentran en combinaciones características. Conforme a la presencia o ausencia de diversos antígenos, la sangre se categoriza en diferentes sistemas de grupos sanguíneos. Dentro de un determinado sistema, puede haber dos o más grupos sanguíneos diferentes.

Hay por lo menos 24 sistemas y más de 100 antígenos que pueden ser detectados en la superficie de los glóbulos rojos. Aquí se describen dos sistemas principales: ABO y Rh. Otros sistemas son los denominados Lewis, Kell, Kidd y Duffy. La incidencia de los grupos sanguíneos del sistema ABO y Rh varía entre los diferentes grupos poblacionales.

El sistema ABO está basado en dos antígenos glucolipídicos llamados A y B. Las personas cuyos glóbulos rojos sólo exponen antígeno A tienen sangre del grupo A. Aquellos que tienen solamente antígeno B son del grupo B. Los individuos que tienen antígenos tanto A como B son del grupo AB; aquellos que no tienen antígeno A ni B son del tipo O.

El plasma sanguíneo contiene anticuerpos llamados algutinógenos que reaccionan con los antígenos A o B si ambos son mezclados. Éstos son el anticuerpo anti-A, que reacciona con el antígeno A, y el anticuerpo anti-B, que reacciona con el antígeno B. Los anticuerpos presentes en cada uno de los cuatro grupos sanguíneos se exponen en la siguiente imagen:



No tenemos anticuerpos que reaccionen contra los antígenos de nuestro propios glóbulos rojos, pero sí tenemos anticuerpos para cualquier antígeno del cual nuestros glóbulos rojos carecen. Por ejemplo, si nuestro grupo sanguíneo es B, tenemos anticuerpos anti-A en el plasma.

A pesar de que las aglutininas comienzan a aparecer en la sangre dentro de los primeros meses tras el nacimiento, la razón de su presencia no es clara. puede que sean formados en respuesta a bacterias que normalmente habitan el tracto gastronitestinal. Como los anticuerpos son del tipo IgM, que no atraviesan la placenta, la incompatabilidad ABO entre la madre y el feto raramente causa problemas.

TRANSFUSIONES



Pese a las diferencias en los antígenos de los glóbulos rojos, reflejados en los grupos sanguíneos, la sangre es el tejido humano más fácilmente trasplantable, lo que permite salvar miles de vidas cada año por medio de las transfusiones. Una transfusión es a transferencia de sangre entera o componentes de ella (por ejemplo, sólo los glóbulos rojos o el plasma) en la circulación o directamente en la médula ósea.

A menudo, la transfusión se administra para aliviar una anemia, aumentar el volumen sanguíneo (por ejemplo, tras una hemorragia grave) o para mejorar la inmunidad. Si embargo, los componentes normales de los glóbulos rojos de una persona pueden desencadenar una respuesta antígeno-anticuerpo dañina para el receptor.

En una transfusión incompatible, los anticuerpos del plasma del receptor se combinan con antígenos de los glóbulos rojos donados, lo que causa aglutinación de los glóbulos rojos. La aglutinación es la respuesta antígeno-anticuerpo en la cual los glóbulos rojos se entrelazan unos con otros (aglutinación diferente a coagulación). Cuando se forman estos complejos antígeno-anticuerpo, activan proteínas plasmáticas de la familia del complemento.

Básicamente, las moléculas del complemento hacen que la membrana de los glóbulos rojos donados se vuelva permeable, lo que causa hemólisis (ruptura) de los glóbulos rojos y liberación de hemoglobina al plasma sanguíneo. La hemoglobina puede producir insuficiencia renal por bloqueo de las membranas de filtración. Si bien con poca frecuencia, es posible que los virus que causan SIDA y hepatitis B y X se transmitan a través de transfusiones de productos sanguíneos contaminados.

Consideremos qué ocurre si una persona con sangre del grupo A recibe una transfusión con sangre del grupo B. La sangre del receptor (grupo A) contiene antígenos A en los glóbulos rojos y antícuerpos anti-B en el plasma. La sangre del donante (del grupo B) contiene antígenos B y anticuerpos anti-A. En esta situación dos cosas pueden suceder. Primero, que los anticuerpos anti-B del plasma del receptor reconozcan a los antígenos D de los eritrocitos del donante, causando aglutinación y hemólisis de los glóbulos rojos. Segundo, que los anticuerpos anti-A del plasma del donante reconozcan a los antígenos A de los glóbulos rojos del receptor, reacción menos grave ta que los anticuerpos del donante se diluyen tanto en el plasma del receptor que no causan aglutinación y hemólisis significativas de sus glóbulos rojos.

Las personas con sangre del grupo AB no tienen anticuerpos anti-A ni anti-B en su plasma. A veces son llamados receptores universales porque en teoría pueden recibir sangre de donantes con cualquiera de los tipos. No tienen anticuerpos que ataquen a los glóbulos rojos del donantes. Las personas con sangre del grupo O no tienen antígenos A ni B en sus glóbulos rojos y se los puede llamar donantes universales, ya que en teoría pueden donar sangre a cualquiera de los cuatro grupos del sistema ABO. Cuando requieren sangre, estas personas del grupo O sólo pueden recibir sangre del grupo O.

En la práctica, el uso de términos como receptor y donante universales puede ser engañoso y peligroso. La sangre tiene antígenos y anticuerpos diferentes de los asociados al sistema ABO que pueden ocasionar problemas transfusionales. Así, la sangre debe ser cuidadosamente analizada (mediante pruebas de compatibilidad cruzada) antes de realizar la transfusión. En alrededor del 80% de la población, los antígenos solubles del sistema ABO aparecen en la saliva y otros líquidos corporales, caso en el cual el tipo de sangre puede ser identificado mediante una muestra de saliva.

SISTEMA Rh



El sistema de grupos sanguíneos Rh se llama así porque el antígeno fue descubierto en la sangre del mono Rhesus. Los alejos de tres genes pueden codificar para el antígeno Rh. Aquellas personas cuyos glóbulos rojos tienen antígeno Rh son designados Rh+ (factor Rh positivo); y quienes carecen de antígenos Rh se designan Rh- (factor Rh negativo). Normalmente, el plasma sanguíneo no tiene anticuerpos anti-Rh. Sin embargo, si una persona Rh- recibe una transfusión de sangre Rh+, el sistema inmunitario comienza a producir anticuerpos anti-Rh que quedarán en la circulación. Si se administra una segunda transfusión de sangre Rh+ más adelante, los anticuerpos anti-Rh previamente formados causarán aglutinación y hemólisis de los glóbulos rojos de la sangre donada, y puede producirse una reacción grave.

ENFERMEDAD HEMOLÍTICA DEL RECIÉN NACIDO

El problema más común con la incompatibilidad Rh, la enfermedad hemolítica del recién nacido o critroblastosis fetal, puede surgir durante el embarazo. normalmente, no existe contacto directo entre la sangre materna y la fetal mientras la muer está embarazada. No obstante, si una pequeña cantidad de sangre Rh+ del feto se filtra a través de la placenta hacia la circulación de una madre Rh-, ésta comenzará a producir anticuerpos anti-Rh. Dado que la mayor probabilidad de contacto de la sangre fetal con la circulación materna ocurre durante el parto, el primer hijo no suele estar afectado. Sin embargo, si la madre queda embarazada de nuevo, sus anticuerpos anti-Rh pueden atravesar la placenta e ingresar en la circulación del feto. Si el feto es Rh- no habrá problemas, porque la sangre Rh- no posee antígeno Rh. En cambio, si el feto es Rh+, puede producirse la aglutinación y hemólisis por incompatibilidad materno-fetal.

La inyección de anticuerpos anti-Rh llamados gammaglobulina anti-Rh (RhoGAM) se puede administrar para prevenir la eritroblastosis fetal. Todas las mujeres Rh- debieran recibir RhoGAM poco después de cada parto, o aborto. Estos anticuerpos se unen e inactivan los antígenos Rh fetales antes de que el sistema inmunitario de la madre pueda responder a losa antígenos con la producción de sus propios anticuerpos.



Desarrollo de la enfermedad hemolítica del recién nacido (EHRN). (a) En el nacimiento, una pequeña cantidad de sangre fetal generalmente pasa a través de la placenta a la circulación materna. El problema puede presentarse cuando la madre es Rh- y el bebé es Rh+, por haber heredado un alelo por uno de los Rh antigénicos del padre. (b) Tras la esposición al antígeno Rh, el sistema inmune de la madre responde haciendo anticuerpos anti-Rh. (c) Durante un siguiente embarazo, los anticuerpos maternos cruzan la placenta hasta la sangre fetal. Si el segundo feto es Rh+, la consecuente reacción antígeno-anticuerpo produce aglutinación y hemólisis de los glóbulos rojos fetales. el resultado es la EHRN.

DETERMINACIÓN DEL GRUPO SANGUÍNEO Y COMPATIBILIZACIÓN DE SANGRE PARA TRANSFUSIONES



Para evitar incompatibilidades, los técnicos de laboratorio tipifican la sangre del paciente y después la combinan con sangre del donante potencial, o la estudian para detectar anticuerpos. En el procedimiento de determinación del grupo sanguíneo del sistema ABO (tipificación), se mezclan gotas de sangre con diferentes antisueros, es decir, con soluciones que contienen anticuerpos. Una gota de sangre se combina con suero anti-A, que contienen anticuerpos anti-A, los que aglutinarán glóbulos rojos con antígenos A. Otra gota de sangre se mezcla con un suero anti-B, que contiene anticuerpos anti-B, y aglutinarán glóbulos rojos que posean el antígeno B. Si los glóbulos rojos aglutinan sólo cuando son mezclados con el suero anti-A, son del grupo A. Si lo hacen sólo al mezclarse con suero anti-B, serán del grupo B. en cambio, si ambas gotas de sangre aglutinan, el grupo será AB; y si ninguna de las dos aglutina, la sangre será del grupo O.

En el procedimiento para determinar el factor Rh, una gota de sangre se mezcla con un antisuero que contiene anticuerpos que aglutinarán glóbulos rojos que muestren antígenos Rh. Si la sangre se aglutina, es Rh+; si no hay aglutinación, la sangre es Rh-.

Una vez se conoce la sangre del paciente, se selecciona la sangre del donante con los mismos grupos del sistema ABO y Rh. en las pruebas de compatibilidad cruzada, los glóbulos rojos del posible donante se ponen en contacto con el suero del receptor. Si no hay aglutinación, el receptor no tiene anticuerpos que puedan atacar a los glóbulos rojos del donante. Como alternativa, el suero del receptor puede evaluarse por medio de un panel de glóbulos rojos de prueba con antígenos que causan reacciones de postransfusionales para deterctar cualquier anticuerpo que pueda estar presente

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