Sistema reproductor femenino


INTRODUCCIÓN

El sistema reproductor se relaciona con el sistema endocrino a través de la regulación que ejercen sobre él la hipófisis, la glándula madre del sistema endocrino, el hipotálamo, el centro subcortical que controla las funciones autónomas, incluidas las endocrinas. El sistema reproductor cumple la función de formar gametos masculinos y femeninos (gametogénesis) que, al fusionarse (fecundación), van a formar a nuevo ser.

Así mismo, es el responsable de establecer y mantener los caracteres sexuales secundarios mediante la producción de hormonas sexuales (andrógenos y estrógenos) y, en el caso de la mujer, de crear la condiciones necesarias para el desarrollo de un nuevo ser (desarrollo embrionario y fetal). Con el sistema reproductor se describen los órganos genitales y las partes genitales externas.

Partes genitales externas







Las partes genitales externas femeninas corresponden al clítoris y al pudendo o vulva delimitado por los labios mayores. La eminencia situada por delante de la sínfisis es el monte del pubis o monte de venus. Los labios mayores del pudendo al unirse adelante y atrás forman, respectivamente, las comisuras anterior y posterior de los labios del pudendo.

Los labios menores son pliegues cutáneos de aspecto mucoso que se bifurcan por delante y se unen entre sí de uno y otro lado formando alrededor del clítoris el prepucio y el frenillo del clítoris; su unión en la parte posterior, por detrás del orificio de la vagina, forma el frenillo u horquilla de los labios del pudendo.

El espacio que limitan entre sí los labios mayores es la rima del pudendo, en tanto que el espacio comprendido entre los dos labios menores es el vestíbulo de la vagina.

En este último se encuentran los orificios de la uretra y de la vagina, así como el clítoris. A 2,5cm por detrás del glande del clítoris se sitúa el orificio externo de la uretra. A cada lado de los orificios uretral y vaginal se encuentra una masa alargada de tejido eréctil, el bulbo del vestíbulo, el cual es homólogo del cuerpo esponjoso del pene. Por abajo lo cubre el músculo bulboesponjoso.

Las glándulas vestibulares mayores se ubican por detrás del bulbo del vestíbulo, son homólogas de las glándulas bulbouretrales del hombre, están cubiertas por el músculo bulboesponjoso y sus conductos se abren a cada lado del orificioo vaginal. Estas glándulas son llamadas también glándulas de Bartolini y su secreción lubrica el orificio vaginal y el perineo durante el coito. Su infección se conoce como bartolinitis.

El clítoris está constituido por dos cuerpos eréctiles llamados cuerpos cavernosos, cuya parte posterior afilada y fija forma la cruz del clítoris que queda cubierta por el músculo isquicavernosos. Las dos cruces forman la raíz del clítoris, la parte fija de éste debido a la inserción de cada cruz en el ramo del isquion. Por debajo de la sínfisis púbica ambos cuerpos cavernosos se unen para formar el cuerpo del clítoris que termina en un abultamiento anterior, el glande.

Órganos genitales femeninos



Los órganos genitales femeninos son todos órganos internos y comprenden la vagina, el útero las tubas uterinas y los ovarios.

Vagina

La vagina es el órgano de la cópula y mide unos 8cm de largo, siendo su pared posterior 2cm más larga que la anterior. Tiene una dirección oblicua hacia arriba y atrás y en su extremidad superior recibe al cérvix uterino. Sus paredes anterior y posterior se contactan y son muy extensibles debido a las estimulación hormonal que reciben, la cual disminuye después de la menopausia. Las paredes de la vagina están formadas por una túnica mucosa y otra muscular, separadas por tejido ricamente vascularizado, semejante a un tejido eréctil.



El fórnix es la extremidad superior de la vagina que se une al cérvix uterino por lo cual éste queda parcialmente dentro de ella. A este nivel se forman entre la vagina y el cuello uterino unos espacios o recesos que los clínicos denominan fórnix anterior, fórnix posterior y fórnices laterales. por la forma oblicua como la vagina se une al cérvix uterino el fórnix posterior es el más profundo.

El himen es la membrana que rodea en la mujer virgen al orificio vaginal. Las carúnnculas himeneales son las prominencias o tubérculos que quedan alrededor del orifico vaginal después que se desagarra el himen. En caso de un himen imperforado la sangre de la menstruación queda retenida dentro del canal vaginal lo cual se denomina hematocolpos. Si la retención persiste por largo tiempo la sangre puede llegar hasta la cavidad uterina (hematometrio).

La túnica mucosa presenta unos pliegues transversales llamados rugas de la vagina, no posee glándulas, por lo que su lubricación depende de la secreción o trasudado de su epitelio. Tanto el epitelio como la secreción vaginales se modifican durante el ciclo menstrual.

Útero







El útero es el órgano donde se implanta el óvulo fecundado en su etapa de blastocisto y donde se forma la placenta a expensas de los tejidos uterino y fetal. En la recién nacida es casi vertical y esencialmente abdominal, durante la infancia crece lentamente hasta alcanzar en la pubertad un tamaño aproximado de 7,5cm de longitud y pesar unos 50g. Después de la menopausia el útero y sus ligamentos se atrofian, por lo que disminuye de tamaño, se vuelve fibroso y de color pálido.

El útero consta de una parte redondeada, superior, el fondo localizado por encima de la inserción de las tubas, una parte vertical, el cuerpo, y el cuello o cérvix que parcialmente queda dentro de la vagina por lo que presenta partes vaginal y supravaginal. Entre el cuerpo y el cérvix se presenta una constricción o zona estrecha llamada istmo. La cavidad uterina es virtual, de forma triangular y se extiende entre los orificios uterinos de la tuba uterina y el orificio uterino del cérvix. El canal cervical, por su parte, es vertical, alargado y se extiende entre los orificios uterino y vaginal del cérvix. Este último tiene forma circular en la nulípara, es alargado en sentido frontal en la unípara y presenta pliegues en la multípara.

En condiciones normales el útero tiene una posición denominada:

- El ángulo de anteflexión es la flexión del cuerpo con respecto al cérvix para formar un ángulo obtuso, abierto hacia adelante.

- El ángulo de anteversión es la inclinación o báscula del útero hacia adelante con respecto al eje de la vagina, con lo que se forma un ángulo recto, abierto hacia adelante, el cual se modifica con la distensión de la vejiga.

Existen varios ligamentos que se relacionan con el útero y cumplen una función de orientación no de sostén:

- Ligamento lato: es el pliegue de peritoneo que cuelga de las tubas uterinas y se localiza a cada lado del útero formando con él un septo transversal que divide en dos la cavidad pélvica. La parte superior de éste es el mesosálpinx (meso de la tuba uterina) y la inferior el mesometrio (meso del útero). Por entre las dos hojas de estos mesos cursan los vasos sanguíneos y los nervios del sistema autónomo destinados a estos órganos.

- Ligamento terete del útero: es el cordón fibromuscular que se extiende desde el útero hasta el canal inguinal, levanta la hoja anterior del ligamento lato y se pierde en las paredes del canal y en los labios mayores.

- Pliegue rectouterino o uterosacro: es el pliegue formado por tejido fibroso que levanta abajo la hoja posterior del ligamento lato, se extiende desde el cérvix uterino hasta el hueso sacro y pasa a los lados del recto. Ambos pliegues forman el límite lateral del espacio comprendido entre el útero y el recto, el cual está tapizado por el peritoneo que se refleja de un órgano al otro y que se denomina excavación rectouterina. A esta excavación se puede tener acceso a través del fórnix posterior de la vagina.

- Paracérvix: es el tejido fibroso laxo que contiene los vasos uterinos y los nervios autónomos del útero, se ubica entre la parte inferior de las dos hojas del ligamento lato y se extiende a cada lado del cérvix uterino ayudando a anclarlo. Además de este medio de sustentación, el útero está anclado por la vagina sobre el cual se halla y ésta, a su vez, está soportada por los músculos pubovaginal y transverso profundo del perineo.

Durante la gestación el útero aumenta considerablemente de tamaño llegando a incrementar hasta 30 veces su volumen inicial. Si su longitud inicial es de 7,5cm, aproximadamente, las siguientes son las longitudes que alcanza en los siguientes meses del embarazo, teniendo en cuenta que su crecimiento es de 4cm por mes, y el nivel que alcanza el fonde uterino en estos meses:

Segundo mes: 8cm a nivel del borde superior de la sínfisis púbica.

Tercer mes: 12cm dos traveses de dedo por encima de la sínfisis púbica.

Sexto mes: 24cm a nivel del ombligo.

séptimo mes: 32cm a nivel de la sincondrosis xifoesternal.

Durante la gestación, el crecimiento del útero hace que la parte superior del cérvix y el istmo queden incorporados al cuerpo. Las obstetras le llaman segmento inferior a estas porciones ensanchadas del útero y suele ser el sitio donde se practica la incisión para la operación cesárea debido a que en esta parte del útero no suele ocurrir la implantación y, por consiguiente, el desarrollo de la placenta. La involución es el proceso de regresión que sufre el útero después del parto por el cual alcanza un tamaño algo mayor que el inicial.

La pared uterina consta de tres partes: el revestimiento interno que es la túnica mucosa o endometrio constituido por un epitelio simple columnar, el miometrio que consta de fibras musculares lisas dispuestas en forma variada y compleja y el perimetrio que es la túnica serosa o peritoneo que lo cubre externamente y lo envuelve casi totalmente. De estas capas la que sufre modificación durante el ciclo menstrual es el endometrio, el cual consta de un estrato basal en contacto con el miometrio y un estrato funcional que tapiza la cavidad uterina. Este último es el que se descama durante la menstruación.

La menarquia es la primera menstruación y la menopausia es la última. Un ciclo menstrual promedio dura 20 días contados a partir de la última menstruación, durante el cual se presentan cambios tanto en el útero como en el ovario. Los cambios que sufre el endometrio pueden ser llamados ciclo endometrial y las siguientes son las fases que presenta y los días del ciclo en que se presentan:

- Fase menstrual: la que se presenta al inicio del ciclo, por la cual se descama el estrato funcional del endometrio y se presenta hemorragia debido a la ruptura de los vasos sanguíneos que lo irrigan. Se extiende del día 0 al 3 ó 5.

- Fase postmenstrual: la que inicia la regeneración del estrato funcional del endometrio por proliferación epitelial, con lo cual cesa el sangrado. Ocurre en el día 4 ó 6, dependiendo de la duración de la fase anterior.

Fase proliferativa: la que lleva a la regeneración total del estrato funcional con lo que se forman nuevamente las glándulas y los vasos sanguíneos. Se extiende del día 4 ó 6 hasta el 14 y se debe a los niveles cada vez más altos de estrógenos producidos por el ovario.

< Fase secretora: se caracteriza por una intensa secreción glandular e incremento de la vascularización del estrato funcional, con lo que se prepara el endometrio para la implantación del blastocisto. Se extiende del día 14 al 28 y se debe a la progesterona u hormona del embarazo producida en niveles cada vez más altos por el cuerpo lúteo del ovario.

- Fase isquémica: se debe a la isquemia que sufre durante unas horas (3 a 4) el estrato funcional del endometrio por vasoconstricción de los vasos uterinos cuando no se lleva a cabo la implantación. Esta fase se debe a la desaparición de la progesterona debido a que en el ovario deja de funcionar el cuerpo lúteo.

En caso de embarazo, 6 ó 7 días después de la ovulación se inicia la implantación del blastocisto dentro del endometrio. Este proceso suele ocurrir en el cuerpo del útero, generalmente en su pared posterior y es en este sitio donde se forma la placenta.

Tuba uterina

Las tubas uterinas se disponen a cada lado del útero, envueltas por la parte superior del ligamento lato y miden unos 10cm de longitud. Su lumen o luz comunica por un extremo con la cavidad uterina y por el otro con la cavidad peritoneal por lo que presenta orificos uterino y abdominal, respectivamente.

El mesosálpinx es la parte superior del ligamento lato que contiene a cada tuba uterina. Esta consta de varias partes:

- Parte uterina: la parte no visible por estar contenida dentro de la pared uterina.

- Istmo: la parte recta, corta y estrecha vecina al útero.

- Ampolla: la parte ancha y tortuosa, la más larga, donde suele ocurrir la fecundación.

- Infundíbulo: la parte terminal más ensanchada de la tuba donde se encuentra el orificio abdominal y de donde se proyectan hacia la cavidad peritoneal unas prolongaciones a la manera de los tentáculos de un pulpo llamadas fimbrias. Una de ellas llamada fimbria ovárica toca la superficie del ovario.

La luz de la tuba uterina es estrecha, lo cual explica que pueda obstruirse por tejido fibroso formado en el curso de un proceso inflamatorio o infeccioso (salpingitis). Esta secuela es la causa de casi la mitad de los casos de esterilidad femenina. A nivel del orificio uterino la cavidad de la tuba alcanza un diámetro de solo 1mm, equivalente al tamaño de la cabeza de un alfiler.

Los espermatozoides que son depositados en el fórnix de la vagina deben moverse mediante la batida de sus flagelo para atravesar la cavidad uterina y la de la tuba hasta llegar a la ampolla donde debe producirse la fecundación. A partir de ésta, por las sucesivas divisiones mitóticas del huevofecundado se forma una estructura esférica multicelular llamada mórula, la cual dese ser transportada hasta la cavidad uterina. Esto se logra por los movimientos peristálticos de la tuba y por su secreción serosa que a la manera de un riachuelo va transportando la mórula hasta el útero.

La tuba es el sitio más frecuente de embarazo extrauterino o ectópico, el cual puede resistir unos tres o cuatro meses, pero no puede llegar a término porque el ensanchamiento progresivo de la tuba lleva finalmente a su ruptura.

Ovario



El ovario es la gónada femenina; se sitúa dentro de la cavidad peritoneal, pero no está cubierta por peritoneo sino por un epitelio simple cuboideo, a diferencia de las demás vísceras intraperitoneales. Su forma y tamaño son similares a los de una almendra; s peso es de 5g, aproximadamente. El tamaño caría con la edad y la fase del ciclo ovárico; se duplica durante el embarazo y se atrofia después de la menopausia. Su superficie también varía, es lisa hasta la pubertad, cuando se cubre de prominencias a la manera de bolsas o quistes llenos de líquido que corresponden a los folículos ováricos maduros, y vuelve a ser lisa después de la menopausia.

El ovario está situado en la cara posterior del ligamento lato, unido a él por un corto meso peritoneal llamado mesovario por donde llegan hasta la gónada los vasos ováricos. Presenta un ligamento que lo conecta con el útero, el Ligamento propio del ovario y otro que lo conecta con la pared pélvica, el ligamento suspensorio del ovario por donde cursan los vasos ováricos.

El ovario consta de una parte periférica, el córtex cubierto por un epitelio cúbico que se modifica durante el ciclo menstrual, y una parte interna, la médula. En la médula del ovario se encuentran las células intersticiales encargadas de la producción de andrógenos en la mujer. En el córtex están presentes al nacimiento alrededor de 200000 a 400000 folículos ováricos primarios, que permanecen en estado latente hasta la pubertad. Con la instauración de ciclo menstrual se inicia la maduración de varios de ellos. Entre la menarquia y la menopausia alcanzan, desde la primera, un total de 500, aproximadamente.

A partir de la pubertad y por acción de las hormonas gonadotrópicas hipofisiarias (FSH, LH), el ovario sufre cambios cíclicos, lo que corresponde al ciclo ovárico, el cual hace parte del ciclo menstrual. Un ciclo ovárico normal dura 28 días de tres fases:

- Fase folicular: correponde a la primera fase del ciclo, en el cual maduran varios folículos pero solo uno alcanza el máximo desarrollo. Esta fase se exteinde del día 0 al 14 y está estimulada por la FSH u hormona foliculoestimulante. Durante esta fase los folículos ováricos que maduran producen niveles cada vez más elevados de estrógenos, los cuales son responsables de la regeneración del estrato funcional del endometrio durante la fase proliferativa del ciclo endometrial.

- Ovulación: es el fenómeno de la superficie del ovario para liberar el óvulo y ocurre en el día 14 por acción de la LH que aumenta bruscamente su nivel sanguíneo.

- Fase luteal: se presenta a continuación de la ovulación y consiste en la formación del cuerpo lúteo a partir de los restos del folículo que se rompió para librera el óvulo. Esta fase se presenta entre los días 14 y 29 y está regida por la LH. El cuerpo lúteo continúa con la producción de estrógenos pero sintetiza una nueva hormona, la progesterona u hormona del embarazo, principal responsable de la fase secretora del endometrio por la cual el útero se prepara para la implantación del blastocito. Adicionalmente, la progesterona inhibe las contracciones uterinas y permite el desarrollo inicial del embrión.

El folículo ovárico primario consta del óvulo u ovocito rodeado de una capa de células granulosas. Los folículos ováricos vesiculosos o secundarios son aquellos que maduran y acumulan líquido folicular en su interior. De ellos uno solo se convierte en folículo ovárico maduro o de De Graff que es el que se rompe en la superficie del ovario y libera el óvulo. Aquellos folículos vesiculosos que se degeneran en cualquier fase de su desarrollo son llamados folículos atrésicos.

Si no hay embarazo el cuerpo lúteo permanece activo durante 8 a 10 días y luego se degenera; si hay embarazo persiste durante varios meses y luego se degenera. El cuerpo albicante es la cicatriz que queda en el ovario después de la degeneración del cuerpo lúteo. Durante el embarazo el ovario produce una hormona que inhibe las contracciones uterinas prematuras y relaja los ligamentos y cápsulas de las articulaciones pélvicas. Esta hormona es la relaxina

El quiste ovárico se forma cuando no se rompe la superficie del ovario para liberar el óvulo. Si el fenómeno se repite pueden formarse múltiples quistes, lo que se conoce como ovario poliquístico.

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